9 de octubre de 2014 / 03:38 a.m.

Monterrey.- Porque considera que se cometió una injusticia y se violó la libertad de expresión la alcaldesa de Monterrey, Margarita Arellanes acudió la tarde de este miércoles a visitar en la casa del arraigo al reportero Julio Dávila quien se encuentra detenido luego de que presuntamente al ejercer una cobertura periodística se le acusó de incurrir en el delito de halconeo.

La munícipe llegó al lugar acompañada de casi todos los regidores y síndicos de Monterrey, con la intención de dialogar con el periodista, pero le fue negado el acceso bajo el argumento de que no eran horas de visita y además requería del visto del Ministerio Público, y además le notificaron que el arraigo que vencía este miércoles a las 11:00 horas, se extendió por 20 días.

El grupo de ediles, con la síndico segundo, Irasema Arriaga al frente,  la alcaldesa, además del secretario de Ayuntamiento, Jesús Hurtado llegaron a la casa del arraigo ubicada en Platón Sánchez y Juan Ignacio Ramón alrededor de las 14:30 horas, y la edil fue atendida por una pequeña ventanilla de la puerta de acero del inmueble

"Está arraigado", contestó el encargado del lugar.

-¿El motivo?, preguntó la alcaldesa.

"Eso sí ya no le puedo decir, eso sí ya no me dicen, nada más, se encuentra arraigado con una medida por 20 días de arraigo".

-¿Le notificaron extendiendo el arraigo?

"Ajá.."

-¿Entonces sí estaba primero para que a las 11:00 de la mañana saliera?

"Eso sí ya no te puedo decir, eso lo maneja el Ministerio Público, a mí nada más me están diciendo quedó arraigado".

-¿Cómo está Julio César?

"Se encuentra muy bien".

-¿Le han hecho exámenes médicos?

"Sí, hay un dictamen".

-¿Lo podemos ver?

"Esto nada más los familiares directos".

-¿Y él podrá asomarse?

"No puedo, es una casa de seguridad, no puedo hacer eso".

Posteriormente en entrevista Margarita Arellanes dijo que estaba consternada con esta injusticia, ya que se trata de un reportero que cubre la fuente del Municipio de Monterrey y dijo que el Municipio lo asesorará jurídicamente para resolver este asunto.

"Los compañeros del Ayuntamiento estamos con la postura de: Todos somos Julio, es decir, a todos nos puede pasar y no podemos permitir que esta situación suceda en nuestro estado. Acusar a un periodista que está ejerciendo sus funciones, de un acto tan ruin como es el halconeo, pues ya vemos precisamente a qué están dispuestos a llegar con tal de ocultar información", dijo Arellanes.

EXIGEN JUSTICIA AL ESTADO

Durante la sesión de Cabildo, la síndico segundo, Irasema Arriaga presentó un punto de acuerdo para solidarizarse con Julio Dávila, mismo que fue aprobado por unanimidad, es decir, los regidores del PRI también estuvieron de acuerdo.

Arriaga Belmont redactó un escrito que dirigieron al gobernador del Estado, Rodrigo Medina de la Cruz para exigir justicia en este caso, ya que consideran se cometió una injusticia.

"Es impensable que un comunicador pueda ser maltratado de esa manera, yo me pregunto, si esto le hacen a alguien que tiene en sus manos la obligación y el derecho de comunicar, ¿qué no le van a hacer a un ciudadano común?", expresó Irasema Arriaga.

Al someterlo a aprobación del pleno, no sólo se aprobó por unanimidad, sino que todos los regidores se pusieron de pie a manera de apoyo al comunicador.

FOTO: Facebook Margarita Arellanes

RICARDO ALANÍS