12 de febrero de 2014 / 09:20 p.m.

Monterrey.- Continúan las quejas de ciudadanos de la tercera edad por la ubicación de las oficinas del Instituto Nacional de las Personas Adultas Mayores (Inapam) en el Barrio Antiguo de Monterrey.

Los adultos mayores que acuden, la mayoría ellos solos, a realizar trámites en dicha dependencia federal tienen que sortear diversos peligros.

Uno de estos lo representa la presencia de vehículos estacionados sobre las estrechas banquetas, pues los peatones, algunos con muletas o bastones, se ven obligados a avanzar sobre la carpeta asfáltica.

"No, pues está muy mal porque tenemos que bajarnos de la banqueta hacia la calle y es mucho riesgo y uno de chueco pues con más ganas", refirió la señora María Trinidad Sandoval, quien habita en la colonia 25 de Noviembre, en Guadalupe.

Ella hizo un llamado a las autoridades federales, en este caso la Secretaría de Desarrollo Social y el propio Inapam.

"-¿Qué les pediría a los funcionarios encargados de estas oficinas? -Pues que las pusieran en otra parte; en un lugar con más campo para poderse mover uno y no andar en peligro", dijo la señora.

Por su parte, la señora Marcela Guadalupe Vázquez, quien habita en la colonia San Bernabé, se quejó de lo distante que está la oficina de atención ciudadana.

Ella y su esposo tuvieron que desplazarse a pie en una distancia considerable, lo que representa, por la edad de ambos, un importante sacrificio físico.

"Pues nos bajamos allá en el Metro (Zaragoza) y luego (caminamos) hasta acá. Está larguito el camino. Un poquito complicado. Mi opinión es que pongan una oficina más cerca y que den más información", aseveró.

En ese edificio público se llevan a cabo los trámites de inscripción de ciudadanos de la tercera edad, a los programas de apoyo federal 65 y Más y el de Supervivencia.

Anteriormente, el módulo del Inapam se hallaba en el condominio Acero, en Zaragoza y Ocampo, y desde hace algunas semanas fue cambiado al Barrio Antiguo.

Se ubica en la calle Mina número 842, entre Padre Mier y Matamoros, donde no hay lugar para estacionarse y ni siquiera banquetas para caminar con seguridad.

Además, en esa zona, por la calle Padre Mier, se realizan obras para la construcción de la línea 3 del Metro, lo que genera dificultades para los adultos mayores.

Agustín Martínez