AGUSTÍN MARTÍNEZ
27 de septiembre de 2017 / 07:21 p.m.

MONTERREY.- Cuando era apenas un adolescente, Marco Antonio llegó a Cadereyta junto con sus padres y sus hermanos, procedente de la ciudad de Tampico.

El trabajo del papá en la industria del petróleo los llevó a cambiar de aires y a dejar atrás su vida en el sur de Tamaulipas. Fueron años de trabajo y dedicación, y también de muchas alegrías y satisfacciones.

Sin embargo, la tragedia se hizo presente en el seno de esta familia el pasado martes, cuando Marco Antonio murió en un accidente vial en el municipio de Juárez.

El hombre de 45 años era el mayor de seis hermanos. Dejó esposa y dos hijas, una de ellas con planes de contraer matrimonio en los próximos meses.

Aunque nació en el puerto tampiqueño, Marco Antonio Rocha Rangel se sentía más nuevoleonés, pues habitaba desde hacía mucho tiempo en la colonia Praderas de Cadereyta.

Sus familiares, así como los vecinos de la calle Orquídea, se sienten devastados tras el accidente que acabó con su existencia.

Rocha Rangel laboró durante casi 25 años en la empresa Kohler, ubicada en la carretera a Apodaca, en el municipio de Juárez, muy cerca de donde ocurrió el fatal choque la tarde del martes.

Su papá, Antonio Rocha Rivera, de 65 años, continuaba el miércoles internado en el hospital de Pemex en Cadereyta, a donde fue llevado tras recibir la fuerte impresión causada por el percance.

Trascendió que Rocha Rivera tiene custodia policiaca, y se espera que en las próximas horas, tras las investigaciones correspondientes, le sea retirada por orden del Ministerio Público.

Los restos del infortunado fueron entregados a los deudos casi al anochecer del miércoles, y se espera que le den cristiana sepultura entre el jueves y el viernes en aquel municipio, al oriente del área metropolitana.

Los hechos que le causaron la muerte al tamaulipeco ocurrieron momentos antes de las 18:00 horas del martes en el kilómetro 19 de la carretera a Apodaca, en Juárez.

La víctima tripulaba un automóvil Dodge Neón color plata, el cual era remolcado por medio de una cuerda, por la camioneta Chevrolet Tracker que conducía su padre.

Marco Antonio acababa de terminar su jornada de trabajo y el vehículo tuvo una falla, por lo que le llamó a Don Antonio para que le ayudara a llevar el auto a un taller en Juárez.

Lamentablemente la cuerda se rompió cuando el coche se incorporaba desde la terracería a la carretera, justo cuando pasó una grúa de alto tonelaje y lo impactó en el costado izquierdo.


pjt