ALAN ELÍ PEREZ
31 de marzo de 2017 / 09:57 a.m.

MONTERREY.- La sociedad del estado de Nuevo León continúa indignada y dolida luego de que el pasado 23 de Marzo se diera a conocer el secuestro y asesinato del jovencito Víctor Alfredo Ponce Montoya de 13 años de edad, cuyo cuerpo fue recuperado hace una semana por elementos de la Unidad de Investigación Estreatégica en una zona aledaña al kilómetro 13 del Libramiento Noreste en el municipio de García.

De acuerdo con lo informado por las autoridades, el menor, fue asesinado el pasado 1 de Marzo, tras reconocer a uno de sus plagiarios, luego de que fuera secuestrado en las inmediaciones del plantel educativo donde estudiaba en pleno centro del municipio de Guadalupe.

A pesar de haber ultimado al adolescente, los delincuentes se comunicaron con los padres de Víctor para exigir un rescate, por lo que estos solicitaron el apoyo de la Procuraduría General de Justicia, siendo agentes de la Unidad Antisecuestros los encarcargados de auxiliar a los afectados.

Aunque en los días previos hubo negociaciones en las cuales figuraron las autoridades, además del pago de una fuerte suma de dinero por parte de familiares, el cuerpo del menor apareció sin vida y en avanzado estado de descomposición, luego de que elementos de la Procuraduría General de Justicia en el Estado, realizaran en el Carmen, la detención de uno de los presuntos responsables y ex trabajador del padre de la víctima, David Emanuel Carrales Guevara quien brindó la localización de los restos.

El viernes 24 de Marzo, elementos de la Unidad Especializada Antisecuestros realizaron el cateo de un domicilio de la colonia Alianza Real, donde presuntamente encontraron el arma homicida.

Mientras familiares, amigos, compañeros y maestros de escuela, daban el sábado 25 de Marzo el último adiós a Víctor en un panteón al sur de Monterrey; en San Luis Potosí, elementos de la Policía Ministerial lograron la detención de otros dos implicados en el caso, identificados únicamente como Humberto y Flor, medio hermano y pareja, respectivamente, del primero de los detenidos.

El hombre, al igual que Carrales Guevara fue internado en el Penal del Topochico, mientras que la joven, fue turnada a las instalaciones del área de Justicia para Adolescentes, luego de acreditarse como menor de edad.

Esa misma noche, los sospechosos fueron presentados ante el juez y vinculados a proceso por el plagio y asesinato del estudiante de secundaria, caso despertó críticas en todas las esferas políticas y sociales al desempeño de la Unidad Especializada Antisecuestros