6 de marzo de 2014 / 04:12 a.m.

Monterrey.- La historia del juez destituido este miércoles por el Consejo de la Judicatura de la Federación tiene un pasado polémico en Nuevo León.

Tras la tragedia del casino Royale, el entonces alcalde Mauricio Fernández interpuso quejas ante la Judicatura para denunciar al juez Ricardo Hiram Barbosa Alanís por resoluciones y fallos presuntamente a favor de la operación de los casinos, entre ellos, el Sportzone, de Entretenimiento de México, propiedad de Juan José Rojas Cardona.

Por ello, a finales del 2011, la Judicatura Federal suspendió al juez por presuntas irregularidades para favorecer con resoluciones administrativas a casas de apuestas en el municipio de San Pedro que finalmente cerraron y que finalmente prohibió.

En San Pedro se estableció otro negocio del mismo giro Golden Island, cuyo estatus fue el mismo que el del grupo Emex: quedó clausurado por la autoridad municipal.

Tras la tragedia del Royale, el munícipe viajó a la ciudad de México para solicitar a  la Secretaría de Gobernación que fueran revocados los permisos para la operación de casinos en San Pedro.  "No es posible que Gobernación se esté brincando a esta decisión de nuestra propia autonomía, donde aquí rechazamos el giro de casinos. Es factible la revocación de los permisos, por supuesto que sí, pues el que los da los quita", dijo en noviembre del 2011.

Sin embargo, fue desde marzo de ese mismo año, cuando el municipio que encabezaba Fernández Garza clausuró los casinos Sport Zone y Golden Island, ésta última propiedad de Atracciones y Emociones Vallarta, SA de CV, que fue vinculada a Luis Armando Jerezano Treviño, otro juez cesado por favorecer presuntamente a estos negocios y que es investigado por la DEA, la PGR y la Judicatura.

Hace unos días, el ex munícipe reveló que, los jueces Luis Armando Jerezano e Hiram Barbosa trataron de presionarlo advirtiéndole que lo mandarían a la cárcel de seguir con sus críticas y denuncias públicas sobre corrupción en el Poder Judicial.

Eduardo Mendieta