9 de julio de 2014 / 12:36 p.m.

Montemorelos.- Durante marzo del presente año casi 500 alumnos de la primaria "Francisco Rangel Copado", ubicada en el barrio Parás, en Montemorelos, fueron reubicados a otro plantel cercano por su propia seguridad, al mostrar las instalaciones una serie de grietas, hundimientos y cuarteaduras.

Pero a cuatro meses de que se llevara a cabo este movimiento y tras la promesa de que el edificio iba a ser demolido para construir una nueva escuela, madres de familia denunciaron que sus hijos serán ubicados de nueva cuenta en la primaria que se encuentra en riesgo de derrumbe a causa de los sismos recientes y sobre todo por su antigüedad.

"Nos prometieron que se iba a construir una nueva escuela, necesitamos que nuestros hijos asistan a clases a un lugar seguro y esta primaria no cumple con lo que pedimos como padres de familia, los alumnos están acudiendo a otra escuela privada pero para el mes de agosto quieren regresarlos a un edificio que tiene riesgo de derrumbre", agregó José Luis García, uno de los inconformes.                                            

Velando por la integridad física de sus hijos, éstas exigieron a la Secretaría de Educación en el Estado, que se cumpla con lo que les habían prometido señalando que los pequeños no regresaran a las aulas el próximo mes de agosto cuando se tiene planeado iniciar el nuevo ciclo escolar.

A la fecha el edificio se muestra evidentemente deteriorado y no cumple con las condiciones físicas y de seguridad necesarias para trabajar según lo que manifestaron las madres de familia, quienes dejaron en evidencia también la forma en la que se están realizando algunas reparaciones menores para volver a utilizar un edifico que a su criterio puede derrumbarse en cualquier momento.

"El edificio es muy viejo tiene más de 60 años y no es posible que después de prometernos una escuela nueva ahora se propongan a remodelar la que ya existe cuando a simple vista se puede observar el riesgo para nuestros hijos, a nosotros nos dijerosn que para agosto quieren regresarlos y estamos en contra de esto", explicó Patricia Ramírez.

Los quejosos solicitaron el dialogo y la intervención de la Secretaria de Educación en Nuevo León la Maestra Aurora Cavazos, simplemente por el bienestar de los casi 500 estudiantes que a la fecha trabajan en el Instituto Hidalgo una escuela privada que tras dejar de operar fue rentada por algunos meses mientras se define la situación de la primaria Rangel Copado.

FOTO: Ubaldo Reyna

UBALDO REYNA