MARCELA PERALES
11 de enero de 2017 / 08:06 a.m.

MONTERREY.-  Ayudar a una familia a tener un hijo u obtener una ganancia económica no son los únicos beneficios que ofrecen los bancos de esperma y óvulos.

Especialistas del Instituto para el Estudio de la Concepción Humana explican que este programa consiste en guardar óvulos y esperma y así poder ser padres en el momento deseado, aún y cuando se haya rebasado la edad fértil o cuando se tenga un nivel alto de esterilidad, provocado por alguna enfermedad.

Enrique Guajardo es un joven de 30 años que ha sobrevivido dos veces al cáncer, las quimioterapias le restaron fertilidad, sin embargo antes del primer tratamiento decidió guardar su esperma y ahora tendrá la posibilidad de ser padre cuando él lo decida. 

Dejando a un lado el estigma social, 'Kike' forma parte del cinco por ciento de la población en México que decide preservar su fertilidad a través de la congelación de óvulos y esperma.

Esto, considerando que enfermedades como el cáncer, diabetes, adicciones y estrés elevan los niveles de esterilidad.

La preservación de la fertilidad no solo aplica para pacientes con cáncer, también para mujeres solteras, que trabajan, pasan de su edad fértil y no están interesadas en la maternidad por el momento.

En Monterrey, la mujer más chica que preserva óvulos tiene 12 años y la más grande, 39.

Con la congelación, ellas tendrán una probabilidad de embarazo del 32 al 38 por ciento, siendo éste el estándar nacional.