28 de julio de 2014 / 03:09 p.m.

Monterrey.- Las personas que mienten de forma compulsiva también conocidas como mitómanas, podrían estar manifestando un síntoma de algo más severo como un trastorno disocial que de no detectarse a tiempo y tratarse, puede desencadenar conductas delictivas, advierte la psiquiatra Rosalinda Sepúlveda.

"El trastorno disocial se refiere a una personalidad que va en contra de las normas sociales establecidas. Las personas discociales son las que dicen muchas mentiras, esto generalmente se da en hombres. Puede comenzar desde niños, está la personalidad infantil, en adolescentes y adultas", dijo la especialista.

La mitomanía se puede detectar a temprana edad cuando los niños falsifican la firma de los padres, dicen mentiras, maltratan a los animales y son agresivos.

"Porque de adultos se traducen en mitómanos, entonces son personas que roban, mata, que secuestran; todo está en contra de las normas sociales. Son personas muy inestables. Cambian de relación con mucha frecuencia. Son muy impulsivos y violentos", aclaró.

Mientras los pacientes son niños los padres aun pueden hacer algo por corregir la conducta de los menores. En la adolescencia se hace más complicado, pero al llegar a la edad adulta es imposible.

"No son personas que digan maté a un hombre, atropellé a alguien, robé y necesito que me atienda un psiquiatra porque no les interesa. Eso les da a ellos placer, les da poder, les da seguridad", mencionó. 

La terapeuta señaló que lo principal es la prevención a través de los límites, que deben establecer los padres con castigos que deben ser de acuerdo a la magnitud de la falta de los hijos, además de acudir con un especialista.

FOTO: Especial

GUADALUPE SÁNCHEZ