29 de noviembre de 2014 / 10:14 p.m.

SANTA CATARINA.- Son las siete y media de la mañana del último viernes de noviembre; comúnmente a esta hora los maestros de la secundaria número 9, Humberto Lobo Villarreal -ubicada en Santa Catarina- esperaran a los alumnos en el patio. 

Pero este día no es igual a los demás. Es el polémico último viernes de cada mes, el que una y otra vez algunos padres de familia critican y reclaman con la intención de que sus hijos no pierdan clases. 

En esta ocasión corresponde la Tercer Sesión Ordinaria del Consejo Técnico Escolar y los maestros de la secundaria que dirige Silvia Piña González, llegan al plantel a las ocho de la mañana para discutir los compromisos entre los docentes y alumnos. 

VIERNES DE MOTIVACIÓN

Comienzan con el pase de lista por parte de la responsable; son 22 docentes los que imparten clases a 12 grupos en esta institución, pero solo hay 19, debido dos más se encuentran en otra junta y otro con incapacidades. 

Posteriormente muestran a los maestros un video motivacional para que los profesionistas se percaten del poder que tienen como docentes ante la vida de los alumnos. 

"Nosotros formamos parte de ellos, si hacen actos buenos o malos, ahí vamos nosotros incluidos", dice la directora de la secundaria, quien tiene 11 años contribuyendo a ese plantel. 

Como tema principal los maestros tienen que explicar ante los directivos lo qué han hecho para mejorar lo que se propusieron en la junta de Consejo Técnico anterior, además de tratar temas sobre eventos próximos. 

Entre las prioridades de los maestros resaltan dos cuestiones en esta edición de la reunión: tienen que mostrar a las autoridades directivas una estrategia para evitar el rezago y abandono escolar de los alumnos, además de exponer las evidencias y resultados de lo que trabajaron en el mes.

EL PROFESOR EN EL PUPITRE

Ahora los maestros cambian de papel y son ellos quienes se sientan en los pupitres para escuchar indicaciones y comenzar con los ejercicios planeados por parte de la dirección. 

Les hacen entrega de una hoja donde ellos como obligación tienen que evidenciar cómo han trabajado y que resultados han obtenido; tienen 20 minutos para hacerlo. 

Al terminar, los maestros explican qué actividades implementaron en los grupos y cuáles fueron los resultados. Algunos maestros expusieron sus técnicas para bajar el índice de alumnos que no acuden a las clases, ellos aseguran que han mejorado esta problemática dando incentivos a los alumnos y otros más recurrieron a un citatorio para los padres de estudiantes que constantemente tengan faltas a clases. 

Como tema más importante, la máxima autoridad del plantel recomienda a los maestros tratar el tema de la convivencia día a día con los alumnos y el tema de la autoestima, ya que ella considera que eso es lo más importante para la mejora escolar.

"Tenemos en nuestras manos muchas barras de jabón, cada uno de nuestros alumnos son barras. Nosotros tenemos que hacer una escultura con ellos. Tenemos que moldearlos, es muy difíci", comenta la maestra respecto al tema. 

Piña González comentó que las opiniones hacia las juntas son equivocadas, asegura que no se les retiró ningún día de trabajo, que el día libre es sólo para los alumnos y no para los maestros. 

"Es triste ver que para los padres es un escape que los niños vayan a la escuela. A los padres ya se les explicó al inicio del ciclo escolar y en cada reunión bimestral les informamos lo que hemos avanzado [...] Nos critican mucho por estas juntas, porque creen que no trabajamos, las madres de familia nos ven como guarderías". 

La directora del plantel aseguró que estas reuniones son todo lo contrario a lo que las personas piensan u opinan sobre los docentes, ya que menciona que al terminar el ciclo reponen los viernes que perdieron clases los alumnos por las sesiones del Consejo Técnico Escolar. 

"Nos alargan el receso académico, salimos después. No se nos dio ni un solo día. No se pierde nada", aseguró. 

FOTO Y TEXTO: MAGALY MONSIVÁIS