ERIK SOLEHIM ROCHA
14 de febrero de 2016 / 10:13 a.m.

Monterrey.- Pese a que las visitas fluyeron más rápido que en días anteriores, autoridades del penal del Topo Chico prohibieron el acceso a familiares foráneos que ingresaron ayer a visita.

Lo anterior, pese a que buscaban entregarle alimentos a sus seres queridos.

Según el reporte oficial, el sábado se recibieron 4 mil visitas y este domingo se esperan alrededor de 6 mil.

Visitas al Penal del Topo Chico
Igual que el sábado las autoridades permitieron a las familias ingresar con alimentos, artículos personales y el ingreso de menores| ERIK SOLHEIM ROCHA
Visitas al Penal del Topo Chico
Mientras esperaban las familias, integrantes de asociaciones civiles llegaron con víveres para entregarlos a los familiares | ERIK SOLHEIM ROCHA
Visitas al Penal del Topo Chico
Afuera del penal se acomularon los utencilios desechables usados por familiares de los reos | ERIK SOLHEIM ROCHA

Con los familiares locales fue distinto, un ambiente visiblemente más tranquilo familiares de los reos del penal del Topo Chico hicieron largas filas para visitar a sus seres queridos y entregarles un poco de alimento.

Los gritos cesaron, la impotencia también, lo único que persiste es la inquietud de saber en qué condiciones viven los reos del penal.

Una diferencia marcada se vio en el ingreso de las familias al centro penitenciario, a diferencia del sábado que la entrada se dio a cuenta gotas y comenzó hasta las 10:30 de la mañana de este domingo se les permitió el acceso desde las  8:20 de la mañana sin tantas restricciones y más acelerado.

Igual que el sábado las autoridades permitieron a las familias ingresar con alimentos, artículos personales y el ingreso de menores, pero se restringió la entrada con cualquier tipo de líquido y comprendas oscuras.

Mientras esperaban las familias, integrantes de asociaciones civiles llegaron con víveres para entregarlos a los familiares con el fin de que estos no pasaran hambre es mientras esperaban, unos puso durmieron haciendo fila con esperanza de ver un par de minutos a sus seres queridos.