MARCELA PERALES  | @marce_reportera
12 de septiembre de 2016 / 07:57 a.m.

MONTERREY.- Es en los hospitales donde se suelen darse las mejores y peores noticias. También se escriben aquellas historias que no tienen solución, la mayoría de ellas protagonizadas por pacientes terminales.

El equipo de Telediario acudió al área de cuidados paliativos de la Clínica 25 del Seguro Social, donde se encuentran los pacientes en fase terminal.

Una madre de familia que pidió reservar su identidad, platicó con el equipo de noticias y explicó lo difícil que es tener a un paciente terminal, en todos los aspectos.

P: ¿Cuál es el diagnóstico de su esposo?
R: Él tiene cáncer en pulmón, tiene pocos meses de vida.

P: Para ellos no hay curación. ¿Para ellos es un paciente terminal?R: Exacto.

La mujer, quien acude a diario al nosocomio para el cuidado de su esposo, señaló que el paciente desconoce que le quedan cuatro meses de vida.

Sin embargo dijo
, que su esposo ya no quiere ser sometido a ningún tipo de tratamiento, debido al dolor y sufrimiento que este le causa.

“Lo que él desea es que llegando un momento en el que él se pusiera grave ya no se usara nada de aparatos, nada. Él no quiere ese tubo que ponen a última hora, él no quiere nada”, expresó.

“Hemos visto morir a personas del mismo cáncer que él, las entuban y no duran ni las 24 horas"

Es común que en esta situación se encuentren los cientos o miles de pacientes terminales en Nuevo León, que por encima del sentimiento de su familia, tienden a rehusarse a tratamientos que no los curarán y que si restarán calidad a sus contados días.

Actualmente, en Nuevo León no existe una Ley que otorgue el derecho al paciente terminal de tener una muerte digna o sin dolor, lo que se traduce a la ortotanasia que es la forma en como quiere morir una persona.

Este lunes, la bancada de Movimiento Ciudadano en el Congreso del Estado propondrá la Ley de Voluntad Anticipada, que consiste en que el paciente diagnosticado terminal decida si quiere continuar o no con tratamientos o aparatos que le alarguen la vida.

“Él puede decidir si se le interrumpe un tratamiento que no le va a resolver su enfermedad y de qué manera va a ser manejada su agonía"

Uno de los objetivos es prevenir la obstinación terapéutica, es decir que no se obligue a nadie a mantener a un paciente en vida", explicó María Concepción Landa, Diputada de Movimiento Ciudadano.

El artículo 3 de dicha ley señala que el documento de voluntad anticipada es aquel suscrito por cualquier persona con capacidad de ejercicio y en pleno uso de sus facultades mentales, mediante el cual expresa su voluntad de rechazar tratamientos médicos excesivos, medios extraordinarios, y en general cualquier método que sostenga sus funciones vitales.

Otras de las disposiciones de la ley son: que no contempla la eutanasia, el documento deberá ser firmado por el paciente en estado de conciencia y de no ser así, el derecho se cede al familiar directo.

Además, de que los tratamientos sólo podrán ser paliativos, es decir, que impidan el dolor.

Será esta semana cuando la iniciativa sea presentada en el Legislativo.