RICARDO ALANÍS
31 de enero de 2016 / 08:48 a.m.

Monterrey.- El alcalde de Monterrey Adrián de la Garza ofreció alternativas de reubicación en puntos específicos para solucionar el problema del comercio informal en el centro de Monterrey.

Tras una reunión con integrantes de la CROC, en un desayuno al interior de la central obrera, el munícipe comentó que podrían diseñar espacios donde habría instalaciones municipales como ancla para atraer a los ciudadanos, y estar rodeados de comerciantes que a la vez ofrezcan sus productos.

Agregó que de manera adicional tiene en mente un proyecto para aplicar los domingos, que consistiría en cerrar algunas arterias viales en un horario específico donde el Ayuntamiento realizaría actividades culturales o de entretenimiento y, al haber público, permitir la labor de comerciantes informales.

"Donde estén regulados, donde estén vigilados para que no los vayan a robar o asaltar y donde realmente tengan garantía de ventas porque va a haber gente, van a estar los ciudadanos, es decir, espacios de fiestas, por horas determinadas en días muy determinados, donde cierren calles, donde tengamos estacionamientos cerca para que la gente pueda llegar.

"Otra de las opciones es encontrar espacios o terrenos donde podamos concentrarlos y nosotros también hallar algún ancla, por ejemplo poner servicios del municipio en ese espacio para que la gente vaya a esos servicios del municipio y al mismo tiempo se encuentre con los compañeros que están ofertando algún tipo de mercancía y darle esa condición de que puedan tener la seguridad jurídica de que están legalmente establecidos o aunque sea de manera temporal, pero en un área que está permitida por el municipio de Monterrey", declaró.

El evento fue encabezado por el dirigente estatal de la CROC, César Serna, donde se permitió la participación de algunos agremiados que hicieron preguntas a Adrián de la Garza sobre la situación del comercio informal, pero además de otros temas como la seguridad.

Al concluir el desayuno, el alcalde y el líder croquista inauguraron el Jardín de Líderes de la CROC que consta de dos bustos de extintos dirigentes croquistas, como es el caso de Eleazar Ruiz Cerda y Agustín Serna Servín.