11 de mayo de 2014 / 02:29 p.m.

Monterrey.- Los casos de Lorenzo Milmo e Iván Vélazquez, jóvenes universitarios que enlutaron a dos familias al protagonizar accidentes automovilísticos bajo los influjos del alcohol, han reavivado la polémica sobre los conductores ebrios.

Uno libre, otro en prisión, ambos cargan la muerte de una persona, y sus percances podrían ser el detonante de medidas extremas para los automovilistas del estado.

Una de ellas propone retirar de por vida la licencia de conducir a cualquiera que conduzca en estado de ebriedad. Se trata de una reforma a la Ley del Instituto de Control Vehicular, impulsada por la bancada del PAN en el Congreso local.

La propuesta, que se turnará a comisiones en los próximos días, contempla el retiro de por vida de la licencia en los siguientes supuestos.

I. Cuando exista una reincidencia de conducir ebrio en un año

II. Cuando el conductor sea sancionado tres veces en tres o más años

Una vez cancelado el documento, la persona quedará impedida para conducir en Nuevo León, aúnque tramite un permiso en otro estado o país.

Si es sorprendido violando esta normativa se hará acreedor a una multa de 180 salarios, es decir, más de 12 mil pesos.

La asociación No a Conducir Ebrio (NACE) pide que, antes de endurecer la ley, se aplique la existente.

No obstante, el organismo denunció que la ley es letra muerta. Para su presidente, los responsables de ello tienen nombre y cargo.

¿Será necesaria otra tragedia? La memoria de un hombre y una niña fallecidos a manos de conductores ebrios demanda acciones inmediatas. El debate queda abierto.

Luis Garcia