MARCELA PERALES 
6 de marzo de 2017 / 09:09 a.m.

MONTERREY.- El oficio más antigüo del mundo es ya conocido por todos, pero en él hay una población invisible: los hombres migrantes y de la comunidad indígena.

Vulnerables a la pobreza, practican la prostitución masculina a plena luz día, ante la vista de todos y en un lugar ícono de Monterrey... La Alameda Mariano Escobedo. Ofrecen sexo a cambio de pocos pesos o en el mejor de los casos, por comida.

El equipo de Telediario acudió a La Alameda con cámara oculta. De manera encubierta se solicitó un servicio sexual a un par de migrantes que accedieron a proporcionarlo a cambio de 50 pesos. La negociación se realizó a las 11 de la mañana.

Esta fue parte de la conversación:

¿Saben dónde puedo encontrar a un trabajador sexual?

* Órale tú sigues (Se dijeron entre ellos).

¿Cuánto cobran por el servicio?

* 100 pesos.

¿Te puedo dar 50?

* Ok ¿Dónde?

Podemos también darles comida.

* Si está bien. Está bien"

Lo quisiéramos sin protección ¿está bien?

* Está bien. Sí ¿a dónde?"

Tampoco traemos cartilla de sanidad, ¿no hay problema?

* No pues, está canijo eso... si trajera una cartilla de sanidad si...

Bueno, pero ¿sin protección si me la aceptas?

* Sí ¿a dónde?

Abel Quiroga, Representante de la Asociación Colectiva por los Derechos Humanos (Acodemis A.C.), señaló que esta población dedicada al servicio sexual es la más vulnerable de todas.

“En el caso de las personas migrantes lo ejercen como una forma de sobrevivir. Están muy fuera de sus contextos familiares, no tienen manera de un trabajo formal y tienen que ofertar su trabajo sexual”.

"Socio económicas, condiciones culturales, políticas, familiares, individuales, existe mayor riesgo de adquirir el VIH por un lado y por otro lado son más vulnerables”, explicó.

Información proporcionada por la Asociación Colectiva por los Derechos Humanos y consultada en el Consejo Estatal para la Prevención del VIH, indica que el 18 por ciento de la población con SIDA son trabajadores sexuales. La ignorancia y la falta de recursos impide que estas personas ejerzan la prostitución con salubridad, pues para empezar el costo de exámenes en los Centros de Protección y Prevención de Salud Sexual asciende a los 300 pesos, y este año, la Secretaría de Salud en el Estado solo ha realizado mil 433 exámenes