GUSTAVO MENDOZA | MILENIO DIGITAL
20 de septiembre de 2015 / 09:16 a.m.

Monterrey.- Con la fundación definitiva de Monterrey en 1596 se tiene la idea de que las primeras familias españolas son pilares importantes de lo que hoy conocemos como sociedad regiomontana.

En parte es cierto, pero la otra mitad de la historia ha dejado de lado a los grupos indígenas, e incluso, a un número considerable de población negra que poco o nada se menciona en la "versión" oficial.

A 419 años de la fundación de la Ciudad Metropolitana de Monterrey valdría la pena preguntarse quiénes son los regiomontanos y de dónde provienen.

Investigadores, historiadores y catedráticos apuntan a reconocer a los regios como una sociedad forjada por la migración. Pensar en que se desciende directo de los españoles fundadores sería caer en un mito.

LA MEZCLA DE RAZAS
Si bien hoy se mantienen arraigados apellidos como los Montemayor entre las familias regiomontanas, que se ligan en el imaginario al fundador Diego de Montemayor, el resto de apelativos reconocidos de la región como los Treviño, Cavazos o Garza provienen de migrantes.

De estos estudios se encarga la Sociedad de Genealogía de Nuevo León, cuyos estudios toman como referencia la llegada de diversos grupos familiares a la ciudad a través de la historia.

"Hay apellidos o familias que tienen una relación directa con los Montemayor que fueron fundadores, pero también hubo un mestizaje, aunque principalmente entre los grupos indios", refiere Luis Cavazos Guzmán, presidente de la sociedad.

El historiador Eduardo Cázares Puente resalta el mestizaje que se dio después de la fundación, principalmente entre los indígenas naturales de la región y las familias tlaxcaltecas avecindadas en Guadalupe y Bustamante.

Incluso, investigaciones de historiadores como Margarita Domínguez o César Salinas detallan la presencia de mulatos o población negra en las principales ciudades del entonces Nuevo Reino de León.

"Existió una presencia muy importante de población afroamericana que, si bien no se conserva como en Oaxaca o Guerrero, sí llegaron a tener una importancia en trabajos de servidumbre, la agricultura y la minería", refiere Cázares.

De todos ellos aún quedan vestigios culturales en lo que llamamos sociedad regiomontana.

LOS VALORES REGIOS
Identificar a la población regiomontana con valores como el trabajo, la honestidad y el ahorro es ver sólo un lado de la historia, menciona Félix López Ruiz, catedrático de la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL.

En términos históricos, estos valores de los regiomontanos tienen un siglo de promoverse, un tiempo relativamente "corto".

"Ciertos cronistas del siglo pasado se dieron a la tarea, desde una perspectiva romántica, de robustecer la imagen de los 'padres fundadores' y que ellos han sido los pilares de nuestros valores como el trabajo o la honestidad. Nada más erróneo, pues ellos eran esclavistas", indica.

Al ser los conquistadores hijos de judeocristianos o cristianos conversos, muchos llegaron a "hacer una nueva vida", una postura que, a decir de López Ruiz, ha desprovisto de identidad a todo aquel foráneo que llega a Nuevo León y lo obliga a adoptar los valores regiomontanos.