guadalupe sánchez
16 de diciembre de 2015 / 06:18 a.m.

Monterrey.- Es época de fiestas, reuniones con amigos y familiares, ésas que coloquialmente conocemos como posadas, aunque de acuerdo a la tradición católica, estas celebraciones se alejan del verdadero sentido.

El párroco del Santuario de San Judas Tadeo, Gerardo Charles, explicó cuál es el origen de las posadas.

“Pues pedir posada es ir y pedir un lugar donde estar a lo largo de 9 días. Se dan dos elementos, el elemento de la oración y la unión de la familia”, mencionó el párroco.

Explicó que las posadas que inician el 16 de diciembre son un novenario de preparación a la fiesta de noche buena, con el nacimiento del niño Jesús.

Señaló además que hay dos corrientes a las que les atribuye la introducción de las posadas a México, una de ellas a través de Fray Diego de Osoria, quien solicitó permiso al papa de celebrar las misas de aguinaldo; y la otra de Fray San Juan de la Cruz, quien organizaba en el monasterio a los monjes para hacer procesiones con las imágenes de José y María.

“Bueno podemos reducir un poco la oración, pero que haya ese momento de oración porque es decir a José y María, te acompaño en ese camino de pedir posada”, dijo Gerardo Charles.

Otro elemento que a menudo se hace presente en las posadas es la piñata, que llega desde la tradición italiana a México, donde se adopta como parte de nuestra cultura.

“Y entonces armado con el palo de las buenas obras, con los ojos vendados por la fe, se acercaban a darle de palos y cuando uno destruye el mal, entonces le caen las frutas y los dulces”, aseguró el párroco.

Estas celebraciones llegaron a México en el año 1584 y se quedaron. Aunque se piense que han ido perdiéndose en la actualidad, desde 1882 ya se publicaban textos donde se criticaba que las personas usaban esto como un pretexto para hacer fiestas donde se involucraba la comida y el alcohol, dejando a un lado la oración.