LORENZO ENCINAS
1 de febrero de 2016 / 07:47 a.m.

Monterrey.- Para el pequeño Luis no hay imposibles, y a pesar de que padece el síndrome de Asperger lleva una vida normal, siempre con el apoyo de sus padres.

Inquieto como todos los niños de edad, Luis tiene muchas aspiraciones, su máximo anhelo es llegar a consolidarse como un comentarista deportivo de televisión y es aficionado y fiel seguidor de los Tigres de la Universidad Autónoma de Nuevo León.

A sus 10 años sabe muy bien la ruta que va seguir en la vida.

"En mi escuela me dicen que todo lo que yo hago es muy especial para mí y yo digo soy el más especial y me voy a esforzar para ser el mejor", dijo.

Todos los días al levantarse, atento está al pendiente del Telediario Matutino.

"Me gustaría ser un gran comentarista de deportes", dijo Luis, agregando que admira al conductor de Telediario Matutino Josué Becerra.

"Vi un día en Multimedios que entrevistaron a una niña que ganó en un concurso de oratoria y dije ¡wow! Josué Becerra es genial", mencionó.

Una de sus pasiones es la arqueología.

"Yo quiero ser arqueólogo, si quiero cambiar de trabajar en Multimedios podría empezar en la arqueología y buscaría huesos de dinosaurio", dijo el niño.

Sus padres lo apoyan en todo para que consiga sus objetivos trazados.

"Nosotros somos una familia muy fuerte y muy unida, de hecho por parte de mi esposo y yo estamos muy comprometidos a sacar a nuestros hijos adelante. Son bendiciones que nos mandó Dios y así van a seguir", dijo Adriana de Zambrano, madre del menor.

El pequeño Luis, un buen presente para un futuro prometedor.