erik rocha
29 de diciembre de 2015 / 07:50 a.m.

Monterrey.- En 2015, la política de Nuevo León dejó diversos avances en reformas a las leyes, no sin antes tener cuatro meses de estira y afloja en el que el Gobierno del Estado y los diputados locales fueron protagonistas.

Lo que gustó:

Ley de Participación Ciudadana, en la cual se abre la puerta a la Revocación de Mandato.

Frente común vs Verificación Vehicular y aumento de derechos, al final nada de ello fue incluido en el Paquete Fiscal.

Se dieron "dientes" en el Código Penal del Estado para castigar el maltrato animal con cárcel.

Por ley los salones de clases no podrán tener más de 30 alumnos

Los municipios tendrán como máximo un 4.7 por ciento de techo financiero, la mitad de lo que se les permitía el año pasado.

Lo que no gustó:

Se elimina la tenencia gradual y no de tajo como lo prometieron muchos en campaña.

Regresan zonas para fumadores en los restaurantes de la entidad.

Si bien no incrementaron, tampoco hubo reducciones de sueldo para funcionarios de primer nivel.

Se aprobó un presupuesto de 77 mil millones de pesos, 2 mil mdp mayor al del último año de Rodrigo Medina.

En total el Gobierno del Estado tendrá acceso al 7.7 por ciento de deuda, es decir poco más de 6 mil millones de pesos.

Falta de apoyos para el campo y mantenimiento del sistema de transporte metro.

Lo que fue sólo polémica:

La exhibida de los diputados hacia el secretario de Desarrollo Económico, Fernando Turner, por tener terrenos en Pesquería en pleno trazo del proyecto KIA y por haber recibido apoyos de la pasada administración en su carácter de empresario automotriz por 130 millones de pesos.

Diversos personajes presionaron al gobernador para cumplir su promesa de campaña de transporte gratuito para estudiantes, a pesar de las diversas iniciativas de legisladores federales y asociaciones, los diputados locales desecharon el tema por inviavilidad económica.

Se creó la Oficina de Coordinación Ejecutiva a cargo de Fernando Elizondo, pero tendrá un costo de 39 millones de pesos por su burocracia; las funciones de la dependencia siguen sin detallarse; pero a pesar de los reclamos de los diputados, terminaron por aprobar su creación.

En medio de la polémica y después de año y medio, se designó a Jorge Guadalupe Galván como Auditor Superior del Estado.

Todo esto ocurrió en cuatro meses en Nuevo León, donde los diputados locales fueron protagonistas por arriba del gobernador y los alcaldes metropolitanos.