MARCELA PERALES
19 de enero de 2016 / 09:20 a.m.

Mier y Noriega.- Este fin de semana fue glorioso para cientos de habitantes de la comunidad Las Palomas que recibieron una despensa, un juguete, ropa y zapatos, sin embargo, hubo una personita que faltó a la cita.

Aunque era el más esperado, Yahir, su hermano y su madre, estuvieron ausentes durante la entrega de apoyo en Mier y Noriega; el menor fue víctima de bullying en su escuela y con sus vecinos por haber evidenciado la pobreza extrema que enfrentan y que decenas de administraciones y gobernantes no han sabido, querido o podido resolver.

- ¿Por qué no quisiste ir a la ayuda? mmm no... ¿Por qué? Porque me dicen muchas cosas, comenta Yahir mientras agacha la cabeza.

"Porque los niños se burlan de nosotros", agrega Israel, su hermano. "Nomás nos andan diciendo cosas y por eso no fuimos".

Su madre lamentó que su hijo, a sus siete años, pudiera tener un sentimiento de coraje.

"Obviamente no iba a ir, realmente no. Me hicieron sentir mal", comenta María del Rosario García.

Ellos no pidieron nada y tampoco lo esperaban, pero no pudieron evitar sonreír al recibir la ayuda en la puerta de su casa.

Lo primero que se les entregó fue un envío especial de un ciudadano de Monterrey: una hielera con lo necesario para cocinar aquello que nunca han comido: hamburguesas; Yahir no pudo ocultar su emoción.

Desde aquí, todo comenzó a cambiar. Sus deseos se volvieron realidad.

¿Qué les habías pedido a los reyes? "un balón", responde el menor. -Mira... "gracias", agrega.

Al recibir despensa, Yahir dejó atrás su rostro triste y mostró el de un niño feliz, mientras tocaba los paquetes de galletas bailaba y sonreía de emoción.

El mismo significado que tiene un juguete para muchos niños, lo tiene una despensa para Yahir.

El testimonio de Yahir fue clave para más de 400 familias se vieran beneficiadas.

Y pese a que la adversidad y la tristeza se hicieron presentes al principio, finalmente, el menor y su familia vivieron uno de sus mejores días.

"Para mis hijos, un regalo o algo, para ellos es mucho, mucho en realidad", finalizó María, la madre de Yahir.