3 de febrero de 2014 / 08:31 p.m.

Monterrey.- Tras el llamado para que don Mauro Falcón Pérez, de 65 años, tuviera la ayuda porque vive solo con sus nietos a quienes considera sus hijos, tras el asesinato de su hija hace dos años cuatro meses, la comunidad regiomontana se unió.

Una "lluvia" de despensa le llegó a este señor vecino de la calle Privada José Justo Corro 2203, en la colonia Talleres, en Monterrey.

Pero no sólo mandado, sino cobertores, dinero en efectivo, elotes para que venda con todo y sus palos, la mayonesa, el chile, un caldo, dos pollos asados, ropa, entre muchas otras cosas.

Está comprobado que la gente de Nuevo León siempre ayuda a los más necesitados y esta vez no fue la excepción.

Don Mauro vive con sus nietos Christopher Mauricio y Laura Yuliana Zárate Falcón, de 11 y cinco años de edad, respectivamente.

Y es que la hija del hombre, Laura Elena Falcón Hernández, fue asesinada el 12 de octubre de 2011 en la colonia Pablo A. de la Garza.

Poco a poco fue llegando la gente para ayudarlo; unos a pie y la mayoría en automóviles o camionetas.

El tejabán a punto de derrumbarse es la casa de este señor, que da la vida por sus nietos, ya que el padre de ambos ya no se hizo responsable de ellos.

Pero la ayuda llegó y la historia conmovió a muchos como a Cecilia Rocha.

"Porque uno a veces se queja de cosas sin importancia, quiero decirles a los niños que no estarán solitos ni el señor tampoco, vamos a estar al pendiente de ellos", expresó la mujer.

"Estaban mis hijas aburridas que porque no tenían juguetes, en eso pasa el reportaje y dije ya estuvo, saquen los juguetes que no usen, son nuevos, están todavía empaquetados, les dije que vinieran para que vieran que hay gente más necesitada, gracias a Dios tengo un trabajo y vivo bien", comentó Claudia Rivera.

El pequeño Mauricio agradeció y está feliz porque tiene colecciones completas de Tigres.

"Dice el dicho que Dios aprieta pero no ahorca, quiero agradecer a toda la gente que nos está ayudando, de verdad muchas gracias, Dios les dará más eso sí lo sé", mencionó.

"De parte de la alcaldesa venimos a traer cobertores, leche y chocolate caliente, pero es apenas el comienzo, mañana (este martes) viene un camión de Servicios Públicos a limpiar todo", comentó el comandante Jay Navarro.

También hubo llamadas de un empresario que ayudará a don Mauro y los niños para que tengan una vivienda más digna, mientras la senadora Cristina Díaz apoyará con láminas y barrotes, entre otras cosas.

Al final fue llegando más ayuda para Mauro Falcón Pérez, quien pide una pensión por mes y recibió también una llamada de un hombre que le dijo que le abrirá una cuenta de ahorros donde le depositará por mes dinero durante un año.

De un momento a otro, de no tener más que comer frijoles y sopa, ahora don Mauro y sus nietos Mauricio y Laura, tienen bastante despensa para un buen tiempo pero lo más importante es que se dieron cuenta del gran corazón que tenemos los regiomontanos.

Iram Oviedo