10 de enero de 2014 / 01:10 a.m.

  

Monterrey.- Muchas vidas han pasado por las manos de Reyna Huerta en sus 26 años como enfermera. Muchas vidas que se han salvado gracias a la devoción que ella pone en su trabajo.

Y a todas las ha cuidado con el mismo amor porque, para ella, como para todas sus colegas, la principal satisfacción es ver cuando sus pacientes salen, caminando, sanos a seguir su vida.

"Muchas experiencias de vida, de pacientes que nos toca cuidar y, luego, la satisfacción cuando por fin pueden irse ya sanos", dijo esta profesionista actualmente Jefa de Enfermeras de la Clínica Hospital 67 con sede en Apodaca.

Ella fue una de las 171 enfermeras que recibieron un reconocimiento por parte del Instituto Mexicano del Seguro Social por sus años de servicio o por el desempeño en sus labores.

En una ceremonia encabezada por el Delegado del IMSS en la entidad, Francisco Javier Mata Rojas, y el dirigente sindical José Luis Garza Ibarra, la enfermera recibió su presea que la llenó de orgullo, igual que otras, más sencilla, pero igual de significativas.

"Los niños, ellos son los que nos dan más alegrías, cuando nos tocan por el vidrio de las ventanas y nos mandan besos, porque somos un poco como sus mamás, mientras están internados", agregó.

Las enfermeras que recibieron su reconocimiento, que incluye un premio en efectivo de 5 mil pesos, trabajan en los hospitales del IMSS.

Fue un momento de alegría que compensó un poco los sacrificios, las largas horas de guardia, las noches en vela tras dejar a sus propios hijos en casa.

"A veces, se pierde, para mí fue muy impresionante que mi primer paciente muriera, tenía yo 15 años y estaba en mis prácticas", platica todavía con la tristeza del recuerdo.

Muchas vidas se han salvado gracias al trabajo anónimo de estas enfermeras que, tras la ceremonia y el festejo, volvieron unas a casa, otras a iniciar su guardia, pero todas con el mismo fervor de quien ama un oficio que más que trabajo, es apostolado.

Francisco Zúñiga Esquivel