ZYNTIA VANEGAS
2 de febrero de 2017 / 04:17 p.m.

MONTERREY.- Desde que los establecimientos de venta de tamales abrieron sus puertas se fueron observando filas de personas que en carro o a pie se formaban para adquirir los tamales necesarios para cumplir al haber obtenido en niñito Dios en la partida de rosca.

Algunos señalaron que no les toco el niñito pero fueron los encargados de llevar la comida.

Los que se llevaron la parte difícil fueron los empleados de estos establecimientos como el que se ubica en la Avenida Zaragoza y Treviño donde pasaron toda la madrugada preparando la masa y los guisos para elaborar los tamales que empezaron a empacar y vender en cientos.

Los tamales se convirtieron en el platillo del día de la candelaria ya que desde nuestros antepasados eran como ofrenda a los dioses al estar hechos cien por ciento de maíz.