sandra gonzález
5 de octubre de 2016 / 08:13 p.m.

MONTERREY.- Las calles vacías, donde antes jugaban niños son consecuencia en gran medida a la inseguridad, así lo revelan los nuevoleoneses en la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción de la Seguridad Pública.

De acuerdo con los 3 millones, 579 mil, 298 personas de 18 años o más, los robos, homicidios, secuestros y otros incidentes delictivos provocaron que cambiaran conductas que antes eran tradición.

El 80.1 por ciento de los nuevoleoneses ya no permite salir a menores, el 74.5 por ciento no usa joyas, el 57.9 evita cargar dinero en efectivo, el 57 no sale de noche, un 47.3 por ciento evita los taxis, mientras que el 42.5 ya no visita a parientes y amigos.

Según los datos recabados por el INEGI, el 30 por ciento de los hogares encuestados, es decir, un millón 441 mil 59, han sido víctimas de algún delito, lo que los ha motivado a invertir en medidas de protección para sus hogares.

Un 44.1 de los hogares encuestados están protegidos, el 33.2 cambió o colocó cerraduras, un 27.6 cambió puertas o ventanas, el 21.3 por ciento colocó rejas o bardas, un 7.9 realizó acciones conjuntas con vecinos, mientras que el 5.4 por ciento compró un perro guardián.

La incidencia delictiva ha generado a la población una percepción de inseguridad incluso en los lugares considerados como comunes.

El 83 por ciento de los encuestados se siente inseguro en un cajero automático, el 79 por ciento lo hace en el transporte público, un 73 por ciento en la calle, 66 por ciento en el banco, y por último, un 50 por ciento siente inseguridad en el parque.

Estos resultados corresponden a los últimos nueve meses de la administración de Rodrigo Medina y a los primeros tres meses de Jaime Rodríguez Calderón. Pese a que las autoridades afirman haber disminuido los índices delictivos, la población no ha vuelto a realizar actividades consideradas como normales en otro tiempo.