1 de enero de 2014 / 03:51 p.m.

Ni la temperatura fresca ni la ligera llovizna que persistió por momentos, es más, ni la carretada de aumentos que se avecina, impidieron que los regiomontanos recibieran con ánimo este 2014.

Familias enteras se reunieron en sus hogares para disfrutar de esta fecha especial, y desearse prosperidad en todos los aspectos.

En un ambiente de fiesta y cordialidad, aderezado con ricos alimentos y buenas bebidas.

Casi todos entregados al entusiasmo que encierra el inicio de una nueva etapa, como este nuevo 2014.

Tal es el caso de la familia Santoy Esparza que, en su vivienda del poniente de la ciudad, festejó a lo grande la llegada del nuevo año.

Al filo de la medianoche no se hizo esperar el abrazo efusivo, las palabras de aliento y los deseos de que todo marche bien, principalmente en el amor, la salud y el trabajo.

Aunque el clima húmedo y hasta cierto punto frío pudo haber desanimado a más de uno, a la mayoría eso no le importó.

No era momento de pensar en cosas negativas, ni tampoco recordar que, al menos en el plano económico, habrá que empezar a sortear algunos obstáculos a partir del 2 de enero.

Agustín Martínez