GUSTAVO MENDOZA LEMUS
3 de enero de 2016 / 08:11 a.m.

Monterrey.- La literatura regiomontana dejó un legado importante durante el 2015 con el nacimiento de librerías, editoriales independientes y el despunte de autores. Para el nuevo año, la tendencia indica una consolidación de la escena editorial.

Los escritores y editores Minerva Margarita Villarreal y Antonio Ramos Revillas reflexionan sobre la escena literaria del Estado que le permitió destacar a nivel regional y nacional durante el año pasado.

Éxitos editoriales como el de Sofía Segovia, con El murmullo de las abejas (Lumen); la aparición de la Red de Editoriales Independiente del Noreste de México (Redin) y la primera feria del libro de esta agrupación son sólo algunos de los casos a reseñar del año pasado.

La consolidación de la Feria Universitaria del Libro UANLeer, con la visita del premio Nobel de Literatura Jean Marie Le Clézio, y la aceptación de un público cada vez más joven a la Feria Internacional del Libro de Monterrey también son puntos que refieren esta consolidación.

"Por lo visto del año pasado, creo que el 2016 resultará un año muy positivo para la literatura regiomontana y para la vida literaria de la ciudad", opina Ramos Revillas, quien este año publicó Los últimos hijos con el sello Almadía.

Quizás el escenario de mayor importancia a nivel editorial lo causó Sofía Segovia, quien con su novela ambientada en el ambiente campirano de Linares, Nuevo León, generó alta expectativa en la escena nacional.

El año también causó el regreso editorial de la regiomontana Gisela Leal, con su novela El maravilloso y trágico arte de morir de amor bajo el sello de Alfaguara.

Y si bien fue reconocido en el 2014 el año anterior se publicó Sangre, el poemario de Jehú Coronado López con el cual fue acreedor del Premio Nacional "Salvador Gallardo Dávalos".

Para la poeta, editora y directora de la Capilla Alfonsina de la UANL, Minerva Margarita Villarreal, resalta el papel que tuvieron autores locales con la publicación de su obra.

"Es valioso que estos muchachos estén destacando, se debe difundir la obra de ellos pues se trata de un trabajo que va ya caminando", apunta.

También fue un año de reconocimientos. Por ejemplo, el poeta Luis Aguilar que recibió el Premio Internacional de Poesía Gilberto Owen y el Premio Nacional de los Juegos Florales Nacionales de Toluca, ambos con sede en el Estado de México.

Los esfuerzos editoriales

La ciudad vivió un momento relevante en lo que se refiere a la aparición de editoriales independientes.

Se estima que existen más de 30 sellos editoriales, que van desde los libros de lujo, los artesanales, las traducciones y los de novelas gráficas.

En julio se realizó la primera Feria del Libro Independiente de Monterrey, organizada por la Redin, y también se dio el Día de las Editoriales Independientes, éste último con un número mayor de ediciones.

Antonio Ramos destacó la consolidación de la editorial Atrasalante, proyecto emprendido por Ana García e Iván Trejo, gracias a la edición del poemario "Un hervidero de pájaros marinos", de María Baranda.

Todos estos esfuerzos independientes se conjuntaron un la disminución de la dinámica editorial tanto de la UANL como del Consejo para la Cultura y las Artes del estado (Conarte).

"Tal vez este año sí se resintió un poco que bajó la cantidad de publicaciones del Conarte y de publicaciones de la Universidad, pero el año pasado hicieron un esfuerzo muy importante así que creo es normal", mencionó Ramos, que junto a la escritora Orfa Alarcón manejan la editorial 27 Editores.

Otro efecto favorable fue que sellos importantes como Planeta firmaron a autores locales, como fue el caso de la narradora Andrea Saga y su obra Potenkiah. Tusquets afirmó, en la pasada Feria Internacional del Libro de Monterrey, la publicación de cuatro autores locales para el 2016.

Este año será la oportunidad para muchos de los autores jóvenes de la entidad se consagren y busquen su ingreso a la escena nacional de la literatura.