3 de abril de 2014 / 04:19 a.m.

 

Monterrey.- Sólo una noche pasó en el DIF Capullos el niño que por accidente dio muerte a su primo, mientras jugaban con la pistola de su papá.

El pequeño fue entregado a su madre, dado que no se encontró ni en él ni en sus hermanitos, alguna evidencia de que existiera maltrato infantil, ante lo cual, el pequeño que no fue identificado, volvió a su casa.

El accidente ocurrió en una vivienda de la colonia Pueblo Nuevo, de Apodaca, el pasado lunes por la madrugada, de acuerdo a la información proporcionada por la Procuraduría de Justicia del Estado.

La víctima fue identificada como Jean Carlo Gómez Zúñiga, de apenas cuatro años de edad, quien sufrió una herida de bala que le atravesó la cabeza. La autopsia determinó que el proyectil hizo orificio de entrada en el oído derecho y salió por el oído izquierdo. En su trayectoria atravesó el cerebro del menor.

Aparentemente, la pistola es propiedad del padre del niño que disparó y la tenía escondida debajo de una cama, donde los menores la encontraron. Se pusieron a jugar sin que los mayores sospecharan que traían el arma en la mano.

Fue cuando escucharon el estallido que se dieron cuenta que los niños jugaban con la pistola. Tras los hechos, mientras se investiga el caso, el menor sobreviviente fue llevado al DIF Capullos, donde quedó a disposición de la autoridad.

Sin embargo, por su corta edad, no puede ser juzgado, ni tampoco recluido en ningún lugar, por lo que la citada institución valoró su caso, principalmente para determinar si existía evidencia de maltrato en su contra o contra sus hermanos, lo cual finalmente se descartó.

De todos modos, la Procuraduría no ha cerrado el caso, pues el padre del pequeño, que tampoco fue identificado, huyó con la pistola y hasta el momento no había sido localizado.

Además, se trata de determinar cómo es que nadie se dio cuenta que uno de los niños llevaba la pistola, pues hay un tramo largo desde donde viven a donde ocurrieron los hechos.

Francisco Zúñiga Esquivel