AGUSTÍN MARTÍNEZ
11 de julio de 2018 / 08:08 p.m.

APODACA.- A menos de 24 horas de la explosión de una pipa de gas, cuyo siniestro acabó con su camioneta y su puesto ambulante de ropa y calzado industrial, Francisco Javier Ibarra no pudo quedarse sentado, cruzado de brazos.

La mañana del miércoles volvió a instalarse en el mismo lugar donde se ha ganado la vida durante los últimos cuatro o cinco años.

“Sí, pues es que hay deudas y vivimos al día, y lo que teníamos se perdió. Conseguimos un poquito con los proveedores, fiado, para echarle ganas y comenzar otra vez. Ni cómo quedarse sentado, porque vivimos al día, y todos vivimos de esto: mis hijos y yo”, aseveró.

Hasta el momento la situación es por demás incierta, pues las autoridades no han hecho nada a su favor.

El accidente ocurrió en la carretera a Dulces Nombres, justo en los límites de Apodaca y Guadalupe, pero el carril donde se dio la explosión corresponde a la segunda localidad.

“Y fuimos a Tránsito, pero nada más llegamos a la ventanilla y me dijeron que dejara mi número y que después me hablaban. Les pedí su número para comunicarme, y dijeron que después me hablaban ellos, pero no llegó el del seguro”, recalcó.

Las pérdidas para Ibarra González son de unos 150 mil pesos, pues además de decenas de camisolas, chalecos, pantalones y botines, el fuego destruyó su camioneta Astro van 1994.

“Realmente el más afectado fui yo. Se me quemó todo con lo que sobrevivimos. La inversión de nosotros… todo, todo, todo. Es necesario que me respondan, por deudas que tengo, y en nuestra economía… pues vivimos al día”, declaró.

El padre de familia, habitante de la colonia Bosques de San Miguel, a escasos metros de donde ocurrió la explosión, lamentó cómo quedaron reducidos a cenizas casi cinco años de esfuerzo.

“Empezamos con poquito, con tres mesitas, y poco a poco fuimos ampliándolo y ampliándolo, hasta que ya teníamos un poquito más grande el negocio. Pero sí se nos quemó todo, todo, ayer”, puntualizó.

Otro afectado, aunque en menor medida, es el señor Francisco Chaparro Tenorio, vecino de la colonia Valle de Santa María, en Pesquería.

En un principio se dijo que él había impactado por alcance, con su camioneta Ford Ranger, a la pipa de la empresa Gas RGL, dañándole las válvulas y mangueras en la parte posterior, lo que ocasionó la fuga y posterior siniestro.

Sin embargo, tal situación quedó descartada, pues todo se debió, aparentemente, a una falla del propio sistema.

La onda expansiva le causó daños en la parte frontal a la camioneta, al ser el vehículo que estaba más cerca al momento del incidente.


dat