DANIELA GARCÍA
9 de marzo de 2016 / 05:36 p.m.

Monterrey.- La situación que se vive actualmente en cuanto a la posible renegociación de los contratos que tiene la armadora surcoreana Kia Motors con Nuevo León, puede hacer que otras empresas duden sobre invertir en la entidad, a decir del presidente del Clúster Automotriz (Claut), Leopoldo Cedillo.

Agregó que las armadoras siempre reciben un trato especial al buscar invertir en ciudades, y los beneficios que se le otorgaron a Kia Motors no son muy diferentes a los que se les han concedido a otras armadoras de su tamaño e importancia en otras entidades.

Como es el caso de Hyundai, que actualmente tiene interés de arribar a Nuevo León, pero probablemente esté pensando irse a Estados Unidos también, advirtió Cedillo.

"Depende de cómo quede la renegociación y de qué tan contento quede Kia con esta renegociación. No creo que terminen por irse porque ya pusieron la inversión. Pero puede afectar la posible llegada de Hyundai, por ejemplo, es una repercusión que puede haber", consideró.

"Los beneficios para Kia existen. Cuando los estados quieren traer armadoras por lo general ofrecen beneficios buenos, el tamaño depende, y habrá que decidir si fueron justos o no. Lo que el Clúster piensa es que vienen 18 proveedores con Kia, y algunos compiten con empresas de aquí, y se debe competir en igualdad de circunstancias", mencionó.

Sin embargo, aclaró que ni el Clúster ni sus miembros tienen aversión a Kia o sus proveedores, e inclusive reconocen que las armadoras reciben beneficios, aunque respetando la ley para todas las empresas del sector, incluyendo a las que pueden llegar en un futuro.

Cedillo añadió que en Nuevo León las expectativas de crecimiento del sector automotriz son más altas que en otras regiones, sobre todo por la llegada de Kia Motors a la entidad, por lo que se espera que el actual sea un año estable, tanto para el crecimiento como para atraer más armadoras e inversión del sector.

Explicó que el volumen de producción en México podrá crecer hasta un 20 por ciento, aunque en Norteamérica se estima un crecimiento de 5 por ciento.

"El dólar no se movió en mucho tiempo y digamos que ha ayudado a recuperar los económicos que se perdieron en muchos años. El tipo de cambio pareciera que debería estar en los 16, 16.50, y eso ha ayudado a compensar parte de lo que habíamos perdido a lo largo del tiempo.

"Muchas de las materias primas están en dólares, ciertamente los precios de los commodities han bajado, pero esos beneficios se les dan. Las bases competitivas como tal por el tipo de cambio y baja de commodities han sido más grandes", aseguró.