SANDRA GONZÁLEZ
19 de octubre de 2016 / 08:47 p.m.

APODACA.- Afuera la libertad carecía de valor. Adentro del Cereso de Apodaca conocieron el nivel máximo de tensión y aprendieron, a fuerzas, a controlar el temperamento.

Hace cuatro años este lugar fue escenario de una masacre. 44 personas murieron a golpes o por heridas de arma punzo cortante para cubrir una fuga masiva de reos... Desde entonces el control fue máximo y se guardó discreción pero este miércoles las puertas se abrieron nuevamente y Telediario ingresó para conversar con los internos.

El motivo, un taller de meditación Ishaya en el que participaron 700 reos. La técnica aseguran les ayuda a controlar su carácter y por ende, evitar enfrentamientos como esos que marcaron la historia.

El entrevistado fue detenido en octubre de 2010 en la zona norte de Monterrey. Acompañaba junto a otras cinco personas al líder de los zetas en Monterrey en ese tiempo.

A esa célula se le adjudicó el asesinato del general Juan Arturo Esparza García, quien acababa de asumir como Secretario de Seguridad en García y el secuestro de militares en la Central de Autobuses.

A José lo procesaron por posesión droga y armas, con terapias y talleres que recibe al interior, aprendió muy tarde a valorar a sus seres queridos.

Presos por homicidio, robo, venta de droga, ninguno de los participantes experimentó en cabeza ajena. Fue necesario caer en la cárcel para conocer el límite.

Israel tiene apenas 23 años, al cumplir su condena tendrá casi 50. Está preso por homicidio calificado, en una riña entre pandillas decidió su futuro.

El Cereso de Apodaca ha estado en calma los últimos meses, pese a ello las medidas de seguridad no se relajan. Pasillos que parecen laberinto, filtros de seguridad para todos los visitantes, cámaras en cada esquina, registros, reos hasta los de mayor edad, esos que despiertan cuestionamientos por sus rostros amigables, vigilados con el mismo recelo, es lo que se vive en el Cereso de Apodaca que fue sede para la grabación de un filme acerca de la elección de paz.