23 de julio de 2014 / 03:20 p.m.

Monterrey.- En estas calles, el pan de cada día son las drogas y la violencia que se desprende de ellas.

Pocas cosas tienen el poder para calmar este flagelo y alejar a los jóvenes de la vida delictiva. El fútbol es una de ellas.

En su estado más puro, sólo se necesitan un par de piedras como portería y una pelota para que la vida ruede.

De las calles del barrio bravo de la colonia Independencia a la cancha de futbol, así es la vida para los que se integran a Street Soccer, una organización que en cuatro años ha rescatado a 8 mil jóvenes de las garras de la delincuencia.

Mario y Manuel son dos ejemplos de ello. Nacieron y han vivido siempre entre las pandillas, balaceras y problemas del otrora llamado Barrio San Luisito. Son seleccionados nacionales de Street Soccer, programa que busca en los sectores más conflictivos, como la Independencia, a jóvenes que les gusta el fútbol para alejarlos de la criminalidad.

Es una vida difícil además aquí en la colonia donde ha habido problemas de inseguridad, drogadicción y problemas entre pandillas, dijo Mario Saldaña .

"Aquí (en la colonia) como dicen hay mala compañía, mala tentación, pero gracias a Dios mi familia me ha inculcado los buenos valores y he aprendido alejarme", expresó Manuel Ramos.

Ambos están por ingresar a la Facultad de Organización Deportiva. Su vida es el futbol, y rompen con el tabú de que todos los jóvenes de la Indepe son delincuentes.

Street Soccer inicio hace 4 años en Nuevo León. El reclutamiento se ha dado en las calles más bravas del área metropolitana: la colonia Croc, la Independencia, San Bernabé, Nuevo Amanecer, y el Topo Chico, entre otras.

Javier Sánchez, director de Street Soccer dijo que el proyecto nació con la idea de ayudar a los jóvenes, alejándolos de las adicciones como las drogas y el alcohol.

"Con esta herramienta busca su inclusión social; desde la colonia empiezan a convocar a los jóvenes haciéndolos más participativos en su comunidad y utilizamos el deporte como una herramienta para que puedan alcanzar esos objetivos", dijo Javier Sánchez.

El único requisito es que en este torneo no hay ninis.  Hasta hace unos años, Luis era uno de esos jóvenes sin oficio ni beneficio. Tras su ingreso al programa, se consolidó y ahora es el entrenador de la selección femenina, ha tomado cursos de la Premier League de Inglaterra y prepara su ingreso a una carrera universitaria.

"Yo ni siquiera pensaba en estudiar, aprender, la perspectiva de vida era diferente, mi vida cambio", dijo Luis.

El modelo busca que estos jóvenes, que ya lograron salir de su contexto de violencia, repliquen con su testimonio los casos de éxito. Un par de piedras como portería y una pelota son, increíblemente, un arma más poderosa para combatir a la delincuencia.

FOTO: Facebook

LUIS GARCÍA