5 de septiembre de 2014 / 01:34 p.m.

Monterrey.- Los trabajos de restauración en el Templo de Nuestra Señora de los Dolores terminaron esta semana, ofreciendo una vista de sus murales como hace muchos años no se podía apreciar.

Este viernes el interior del templo luce con una mayor iluminación, con las pinturas luciendo en bóvedas y muros tras años de caerse a pedazos por falta de mantenimiento.

Luego de recibir recursos por tres millones 734 mil pesos, la primera etapa de restauración consistió en la recuperación de murales en las tres bóvedas del cuerpo, sus muros y los arcos, trabajos que se realizaron durante ocho meses.

Ricardo Mejía y Selene Velázquez, ambos especialistas de la empresa Restáurika, mencionaron que dejarán un documento al Consejo para la Cultura y las Artes del estado (Conarte) donde se especifican las medidas de precaución para la conservación de los murales.

Un acto sencillo pero que será vital para evitar el deterioro es no encender veladoras de cera o parafina al interior de la iglesia. Además de tener en constante vigilancia la limpieza de la azotea del templo.

"Se va dejar un manual de conservación preventiva, las principales medidas son velar por el mantenimiento de los techos, que las bajantes pluviales estén libres y al interior pues que se evite el uso de las velas pues conforme pasa el tiempo se acumula mucho hollín", opinó Ricardo Mejía.

Además los especialistas recomendaron que el templo proteja el sillar en su exterior y no lo tenga "expuesto", pues lo ideal es que sus muros estén protegidos gracias al "enjarre".

Los recursos para el trabajo de recuperación provinieron tanto de Conarte, Conaculta y la Comisión de Cultura y Cinematografía de la Cámara de Diputados de la LXII Legislatura.

Además se contó con el apoyo de la Arquidiócesis de Monterrey y la asesoría del INAH Nuevo León para este proyecto.

Una experiencia a destacar

El templo ubicado en Juan Méndez y Ruperto Martínez, en pleno centro de Monterrey, es uno de los pocos ejemplos de restauración arquitectónica actuales para la entidad.

Los trabajos de recuperación de las pinturas fue más allá que simplemente resanar: se hizo una investigación histórica, se llevó material al laboratorio para analizarlo además se redescubrieron etapas pictóricas previas a la versión actual de los murales.

"Participamos en una obra de restauración en un lugar en donde por lo general la palabra restauración no se escucha mucho. El simple hecho en que exista un proyecto como tal merece resaltarse", mencionó Selene Velázquez, arquitecta de Restáurika.

Tras los trabajos, Conarte prepara una serie de proyectos para difundir los trabajos e información que se obtuvo durante todo el proceso.

Ana Cristina Mancillas, coordinadora de Patrimonio Cultural de Conarte, indicó que se estará en comunicación con los responsables del templo para procurar el buen mantenimiento del templo.

"Quisiéramos dejar una memoria de este proceso, ya sea en versión electrónica o una exposición para mostrar todo el proceso", refirió la funcionaria estatal.

Al interior del templo sólo quedó pendiente la restauración en la sección del coro, la cúpula principal y el presbiterio, además de los muros externos del inmueble.

A detalle

-La primera etapa de restauración consistió en la recuperación de murales en las tres bóvedas del cuerpo, sus muros y los arcos.

-Para los murales se hizo una investigación histórica, se llevó material al laboratorio para analizarlo, además de que se redescubrieron etapas pictóricas previas a la versión actual.

-Para evitar el deterioro, los especialistas recomendaron no encender veladoras de cera o parafina al interior de la iglesia, además de tener en constante vigilancia la limpieza de la azotea y los muros resanados.

FOTO: Gustavo Mendoza

GUSTAVO MENDOZA / MILENIO DIGITAL