15 de marzo de 2014 / 03:21 a.m.

Monterrey.- La explotación de yacimientos de gas shale mediante el uso de la fractura hidráulica, conocida como ''fracking'', ya es una práctica regular en el país, según lo establece la Reforma Energética.

En el estado de Nuevo León las perforaciones se han realizado en los municipios como Anáhuac, China, General Terán, Los Ramones y Doctor Coss.

Aunque varios estudios estadounidenses comprobaron que este mecanismo conlleva a un sinnúmero de riesgos en mantos acuíferos y en la salud, aún no se ha establecido alguna línea que los regule en la entidad.

En el agua

La extracción de un solo pozo emite de entre 9 a 29 millones de litros de agua, del cual se desprenden 300 mil litros de químicos, entre ellos el etanol, benceno, tolueno, ácido sulfúricos, entre otros. La presa El Cuchillo, el Río Pesquería, el Río San Juan, y el Río Salado, representan riesgos latentes.

Aire

Durante esta práctica se libera hasta un 30 por ciento más de gas metano,  el cual afecta hasta más de 20 veces que el dióxido de carbono para el desarrollo del efecto invernadero.

Salud

Algunos estudios arrojaron que las personas, incluso, que viven a un kilómetro del lugar donde se realizaron estas excavaciones, pueden presentar cáncer, irritación en piel y ojos, malestar intestinal y afectaciones en el sistema nervioso.

Con información de José Plata