3 de septiembre de 2014 / 03:03 a.m.

Cadereyta.-  Ya en la rayita, con la tormenta Dolly pisándole los talones, las cuadrillas que intentan rescatar el Río San Juan tendrán que esperar los efectos de un meteoro que llega en el momento más inoportuno.

Con un desafinado canto de victoria, proclamando el haber recolectado casi el total del petróleo derramado en el legendario río, los rescatadores al servicio de Pemex no han podido, sin embargo, sanear largos, larguisimos tramos de acequias que siguen manteniéndose como pulpo que larga sus negros tentáculos entre los naranjales.

El martes 2 de septiembre, a 17 días del desastre ecológico, una nueva incursión del helicóptero del Grupo Multimedios documenta el estado del San Juan, cuyas aguas persiste el reflejo tornasol que evidencia los rastros del combustible aquerenciado aun en las riveras.

Las multitudinarias cuadrillas se ven esparcidas, en grupos de tres a cinco, recolectando el oscuro néctar del progreso que ha teñido con los mantos multicolores del ecocidio las hasta antes transparentes aguas del popular afluente.

El ganado aun pastorea por la zona. Desde caballos de imponente porte hasta vacas de modesta figura. Un coyote acecha a las garzas que se atreven a sumergir sus largas patas en el lodazal. La vida, a pesar de todo, se aferra.

Los pronósticos dan por un hecho la presencia de lluvias torrenciales, primero generalizadas, después en chubascos que pueden depositar durante cinco días importantes volúmenes de agua, que serían transportadas directamente a la Presa 'El Cuchillo', el mayor embalse para agua potable en América Latina.

Las nubes dispersas se reflejan en el espejo de agua del gran San Juan. Y el sol de pronto se asoma para lanzar destellos sobre los canales revestidos de petróleo, con gente sumergida hasta la cintura tratando de lograr lo imposible. Esa culebra azabache se ha mantenido prisionera en las acequias arropadas por los sedientos naranjales... Y quizá, ese invasor sea expulsado por una tormenta cuyas consecuencias nadie quiere predecir.

FOTO: Especial 

JOEL SAMPAYO CLIMACO