27 de mayo de 2014 / 07:37 p.m.

Monterrey.- Un niño de 9 años ha logrado romper la muralla del autismo gracias a la música.

Las madres de familia escuchaban atentas la audición que en su honor les dedicaba Rodolfo Emiliano Padilla Tanguma.

Nadie pensaría que el joven músico apenas comenzó a recibir clases de acordeón hace cinco meses.

Mucho menos, alguien podría imaginarse que este extrovertido y simpático niño ha sido diagnosticado con aspergen y autismo, síndromes que caracterizan a quienes lo padecen por el silencio al que se sumergen.

Ante el amparo de su padre, Jesús Padilla que le sostenía el micrófono, Rodolfo Emiliano interpretaba sin inhibiciones la música grupera de la que se declara fanático.

Aunque lleva el apellido Tanguma, Rodolfo no está emparentado con el célebre acordeonista Antonio Tanguma, pero el gusto por el instrumento lo manifestó desde muy tierna edad, dice su madre, Soraya Tanguma.

Fue víctima constante del bullying ante la indiferencia de las autoridades de su escuela, pero la vida le cambió cuando sus padres lo cambiaron a la primaria Rafael Garza Livas, en la colonia Jardines de Linda Vista.

Integrado a un grupo de veinte alumnos, la mitad que en su salón anterior, ha recibido mayor atención de su maestra y eso se refleja en sus calificaciones. Por ejemplo, en matemáticas donde alcanzó un promedio de 9.4.

Pero el gusto de Rodolfo se centra a la música.

JOEL SAMPAYO