ORLANDO MALDONADO
17 de enero de 2016 / 12:00 p.m.

Monterrey.- El gobernador de Nuevo León descartó tenerle miedo a la revocación de mandato que viene integrada en la Ley de Participación Ciudadana, por el contrario, aseguró que el veto a la misma se debe a que el Congreso Local la quiere manejar a su antojo y no dejan margen para ser evaluados por la ciudadanía y otros entes de gobierno.

En este sentido, el mandatario estatal dijo estar de acuerdo con el plebiscito, referéndum y la misma revocación, por ello argumentó que se tienen que hacer las modificaciones necesarias a la Ley para tratar de hacerla lo más justa posible.

Otra cuestión, puntualizó, es que se hagan las modificaciones necesarias a la Constitución para que la revocación de mandato sea bien aplicada y que a la hora de ejercerla las partes no se puedan amparar y que ello genere disgusto en la población.

"Nosotros lo hemos explicado bien, no se trata de estar en contra, yo estoy a favor de la revocación de mandato, pero como la Ley fue enviada al Congreso se necesitan algunas modificaciones que nosotros estamos proponiendo al Congreso, es decir, nosotros creemos que no debe ser el Congreso quien dirija estas acciones, eso es inconstitucional porque es juez y parte.

"Debe ser un organismo autónomo o debe ser modificada la Constitución en el tema de esto. Si la Ley es aprobada así todo mundo va a tener derecho al amparo, no podemos estar jugando con las leyes, tiene que ser una Ley con precisiones, que se modifique la Constitución, nosotros vamos a presentar una iniciativa de Ley de modificación a la Constitución para poder tener esta figura que evidentemente nos obliga a ser mejores", señaló.