11 de marzo de 2014 / 04:28 p.m.

Monterrey.- El Ministerio Público liberó bajo las reservas de ley al joven conductor que la madrugada del domingo le causó la muerte a su novia en un accidente en el poniente de Monterrey.

Zuri Sadai Lumbreras Martínez, de 30 años de edad, abandonó la Unidad de Investigación sin la necesidad de depositar una garantía económica.

Lo anterior en virtud de que los familiares de la joven Mayra Irene Cantú Ortíz, de 23 años, no pidieron la aplicación de la justicia ni la detención del automovilista.

El motivo, de acuerdo con las autoridades, es que entre el conductor y la víctima había afinidad o una relación personal, por lo que es procedente el perdón legal de los deudos.

De cualquier manera, trascendió, Lumbreras Martínez deberá acudir cuantas veces lo requiera el órgano investigador, dentro de las citas que se desprendan de la averiguación.

Dentro del expediente el joven se comprometió a llegar a una mediación y un acuerdo con la familia de su novia, para hacerse cargo de los gastos originados por el percance, en caso de lo que se lo requieran.

Uno de los aspectos que el fiscal tomó en cuenta, además de la relación afín entre los involucrados, es que el automovilista tiene un domicilio y un empleado fijos y estables, por lo que se le puede localizar con facilidad.

El accidente tuvo lugar durante los primeros minutos del domingo 9 de marzo sobre los carriles oriente-poniente del bulevar Antonio L. Rodríguez, en Monterrey.

La pareja había ido a cenar a un negocio de Monterrey y regresaba a Santa Catarina a bordo de un automóvil Seat Ibiza color plata, con placas de Nuevo León.

La velocidad inmoderada y lo resbaladizo del pavimento a causa de la llovizna provocó que Lumbreras Martínez perdiera el control del volante al pasar por una curva.

A la altura del estacionamiento de una agencia funeraria el vehículo se proyectó contra el camellón central, donde terminó estrellándose contra unas columnas de concreto.

Tras el impacto la mujer de 23 años salió proyectada por una de las ventanillas y quedó sin signos de vida sobre el pavimento, a cinco metros del auto.

Agustín Martínez