CÉSAR CUBERO
26 de diciembre de 2015 / 08:08 a.m.

Monterrey.- Pese a la situación que enfrenta la salud mental, ésta aún no es un tema prioridad dentro del Gobierno y los recursos destinados a la misma son muy pobres, aseguró el doctor Federico Ramos Ruiz, presidente del patronato de Rehabilitación Psicosocial ABP, Aequs.

"En Nuevo León, de manera similar a todo el país, y en general, a todo el mundo, tenemos cifras de trastorno mental severas.

"La Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que entre las 10 causas principales de años de vida útil que pierde una persona, o de vida económicamente activa perdida, cuatro son de salud mental, entre ellas: depresión, trastornos por ansiedad, esquizofrenia y trastorno bipolar, con abuso de sustancias en algunos casos", indicó.

El especialista indicó que cuando se habla de salud mental, en el ámbito público se habla de trastornos de ansiedad, trastornos depresivos, trastornos psicóticos y abuso de sustancias, que incluye, alcoholismo, cocaína, mariguana, tabaco.

"En trastornos psicóticos debemos andar en casi tres por ciento de la población, con esquizofrenia casi el uno por ciento y trastorno bipolar, que ronda el dos por ciento de la población.

"En cuanto a la depresión, depende de qué grado, pero en general, la depresión la padece el 14 por ciento de la población en algún momento de su vida y, la ansiedad, como trastorno podemos tener que el 20 por ciento de las personas alguna vez en la vida la padecen", aseguró Ramos Ruiz.

Señaló que es muy grave el problema, pues no hay recursos y tienen problemas de infraestructura.

"Tenemos un panorama de alteraciones de salud mental que sí ameritan mucho cuidado en el área metropolitana y, si eso lo comparas con la cantidad de recursos económicos, de recursos humanos y de infraestructura para el cuidado de la salud mental, pues es muy pobre; es decir, la salud mental es muy importante, y la patología en salud mental es grande, pero los recursos para ayudar son muy pocos, entonces el Gobierno tiene una infraestructura muy pobre para las grandes necesidades", manifestó.

Federico Ramos Ruiz
El especialista señaló que el Estado tiene una infraestructura muy pobre para grandes necesidades | ESPECIAL

En cuanto a la cultura de la sociedad hacia la enfermedad mental existe mucho desconocimiento y éste lleva a cierto temor, y, a veces, al ocultamiento.

"Es cierto que en ciertas clases sociales, en algunos municipios del área metropolitana, sí puede haber una mayor dificultad para aceptarlo y se oculta mucho la enfermedad mental, como si fuera una especie de desprestigio o mancha familiar, y eso no es nada bueno, pues al ocultarlo no le ayudas a la persona con enfermedad mental, lo que necesitas es reconocerlo, y ver qué se puede hacer y cómo le podemos ayudar entre todos y le ayudamos", resaltó.

Para ejemplificar, el doctor refiere que cuando le tocó viajar a Europa, "cuando fui a ver el tema de los colegios para mis hijos, me dijeron 'mire, aquí lo que hacemos en Valladolid, separamos a los niños que tienen algún tipo de discapacidad, y los ponemos en un mismo colegio para poder darles una mejor atención integral, no los repartimos entre todos los colegios, los focalizamos, y en esos colegios incluimos a los demás niños también'.

"Yo le dije a la señora que me atendió, a mí me interesa mucho que mis hijos convivan y estén en contacto con niños con alguna discapacidad porque creo que pueden aprender mucho de ellos, y dijo, 'bueno, sí, el problema es que aquí todos pensamos lo mismo, y son los colegios que primero se llenan, todos los papás quieren que sus hijos estén compartiendo con niños que tienen una problemática'.

"Y en cambio aquí me enteré que cuando en un colegio privado estaban diciéndoles a las mamás que empezarían con la inclusión, permitir que llegaran niños con síndrome down, autismo, parálisis cerebral, una de las mamás dijo, 'ay, pero yo no quiero que a mi hijo me lo vayan a manchar de baba'", lamentó.