DANIELA GARCÍA
15 de octubre de 2015 / 05:25 p.m.

MONTERREY.- Flora Garza Barragán recibió su fortuna por parte de su madre. Ahora sus hijos quieren arrebatársela.

La mujer de 74 años de edad, vecina del municipio de San Pedro Garza García, denuncia que su parentela se ha coludido con autoridades judiciales y médicos para lograr una interdicción y declararla incapaz de administrar sus bienes, de los que, además, no le han rendido cuentas en 13 años.

Desesperada y temerosa de regresar a Monterrey, Flora se refugia en casa de su hija Alejandra, quien es producto de su segundo matrimonio.

Garza Barragán explicó que sus hijos Flora, Javier, Felipe, Adrián, Paulina y Pedro de la Garza se han valido del dinero que le han robado en los últimos años para comprar la colusión de jueces, notarios y hasta psiquiatras, con el objetivo de evitar que ella comparta sus recursos con su hija menor, a quien incluso han llegado a acusar de secuestro.

"Lo que pasa es que ellos se quieren quedar con mi patrimonio, me han quitado mis propiedades en un abuso mal hecho. Mis hijos han gastado millones de pesos comprando gente para lograr esto", cuenta.

Para la señora Flora, el drama familiar comenzó en julio del año pasado, después de su fiesta de cumpleaños.

En ese evento, sus hijos golpearon a un amigo de la familia amenazándolo, supuestamente, por querer aprovecharse del dinero de Garza Barragán.

"Pero no es cierto, no son así las cosas. Él es amigo mío desde hace mucho, y de ellos. Ha comido con los muchachos, ha convivido mucho con ellos", relató la señora Flora.

Meses después, tras una serie de incidentes entre ella y sus hijos, decidió viajar a la Ciudad de México con su hija Alejandra y su yerno, en donde permanece actualmente por temor a las acciones que pueda realizar el resto de su familia.

"Vino uno de mis hijos, para decirme que querían proponerme una interdicción, para poder meterme a la cárcel o al manicomio. Pero yo no necesito ir al manicomio, sólo quieren quitarme mi dinero", declaró.

A la par, sus hijos interpusieron una denuncia contra su media hermana Alejandra, acusándola de secuestro, pero fue desechada semanas después. No obstante, Garza Barragán aseguró que según le han informado, se ha vuelto a interponer esta denuncia.

Sus hijos, relató la señora, han ido más allá, hasta llegar al grado de pagar a un psiquiatra en Monterrey para asegurar –a base de testimonios y sin entrevistarla directamente– que se encuentra incompetente para manejar sus recursos económicos.

"No es sólo eso. Le han pagado a psiquiatras, les han pagado a jueces, a notarios, a mucha gente. Han pagado muchos millones para poder lograr quitarme mi dinero, mi patrimonio, y yo tengo mucho miedo de regresar a Monterrey", apuntó.

Entre sus bienes y patrimonio, Garza Barragán contabiliza una serie de propiedades distribuidas en Monterrey y San Pedro, además de una agencia de venta de autos Chrysler localizada en la avenida Alfonso Reyes.

Dicha agencia ha sido manejada por sus hijos desde hace más de 13 años, aunque sin haberse convertido oficialmente en los propietarios del local, pues todavía se encuentra a nombre de Flora Garza Barragán).

Este negocio es la principal fuente de ingresos de la señora, quien actualmente desconoce el estado de sus finanzas, ya que sus familiares han ocultado todo registro de números de ella.

"Ellos se quieren quedar con mi patrimonio y yo lo he intentado cuidar. Mi mamá me lo dio a mí, no a mis hijos, y por eso estoy hablando de esto. Ya había notado yo cosas muy extrañas, ya nadie quería platicar conmigo de negocios, de números ni de nada. Jamás se me dio a mi ninguna cuenta", puntualizó.