JOEL SAMPAYO CLIMACO | @joelsampayoc
24 de junio de 2016 / 01:53 p.m.

Monterrey.- Los límites de velocidad ya vienen de colores... Y le ordenan acelerar, frenar, acelerar, frenar, como el cuento del nunca acabar.

Por fin dieron una quienes se encargan de diseñar las vialidades de Monterrey... El contraflujo de la avenida Garza Sada y Carretera Nacional parece que ha funcionado, aunque técnicamente sean parchecitos, casi como remedios caseros.

Pero, así como decimos una cosa, decimos otra...

En la misma asfixiada zona, entre la Estanzuela y El Barro, comenzaron a surgir algunas señales de límite de velocidad que no están elaboradas con el tamaño y los colores oficiales, que deben ser de fondo blanco, letras negras y un círculo rojo.

En lugar de eso, aparecieron unos cuadritos en color naranja, pero eso no queda ahí nada más... Sucede que, en tramos extremadamente cortos, los límites de velocidad cambian dramáticamente, y brincan, en ocasiones, de 80 kilómetros por hora, a veinte... Sí, veinte kilómetros por hora.

Y es, más, frente a La Rioja, con dirección al sur, sobre un mismo poste están clavados dos anuncios con distintos límites de velocidad, 40 y 80 kilómetros por hora.

Continuamos hasta la comunidad de El Barro, en límites de Monterrey y Santiago, y encontramos en la carretera un anuncio de zona escolar, 30 kilómetros por hora, y al tomar la lateral, apenas metros adelante, la señal le autorizaba a irse 20 kilómetros más rápido... A cincuenta.

Pero, continuando con la ruta, nos vamos con esa orden de acelerar, frenar, acelerar, frenar, y así nos vamos... Y así nos regresamos.

En el lugar puede ser causal de un accidente... Por lo pronto, lo que podemos recomendarle es que se modere con el acelerador y esté atento con el freno... Para telediario, crónica de Joel Sampayo Climaco, reportero del aire.