14 de diciembre de 2014 / 04:59 p.m.

Monterrey.- La vida le cambió a Ricardo García Robledo tras pasar tres meses encuadrado en la Séptima Zona Militar en cumplimiento de su Servicio Militar.

Este sábado finalmente concluyó con su deber constitucional y obtuvo su cartilla liberada, una experiencia que lo dejó gran aprendizaje y le abrió puertas de empleo.

Fue el segundo de los tres mejores en promedio y aprovechamiento, por lo que también fue reconocido por el comandante de la Cuarta Región Militar, Tomás Jaime Aguirre Cervantes.

"Un gran júbilo y alegría porque el estar aquí encuadrado no es fácil, requiere de mucho esfuerzo, se siente un orgullo que no sé cómo explicarlo.

Darse cuenta de las cosas que uno es capaz de hacer, comúnmente en la vida civil; como decimos en el medio militar está acostumbrado a hacer las cosas bien; pero aquí nos enseñan  a hacer las cosas a la perfección", señaló.

Así como Ricardo García, otros 93 terminaron sus Servicio Militar internados en la Séptima Zona, donde tuvieron alojamiento, alimentación, vestuario, equipo, atención médica y apoyo económico simbólico por semana.

"Hacerles una cordial invitación a todos los jóvenes que no han realizado su servicio militar o que estén por realizar, que vengan, pregunten; es una experiencia inolvidable que les recomiendo", dijo emocionado.

Aunque el periodo normal para hacer el servicio puede tardar hasta un año, estos jóvenes, algunos ya padres de familia, decidieron encuadrarse y concentrarse al cien por ciento, con salidas cada semana a visitar a sus familiares.

Para mayor información sobre ventajas y desventajas de encuadrarse está disposición el teléfono 1647-0104.

En el caso de Ricardo García Robledo, con  sus estudios en psicología, se abrieron opciones de empleo, aunque asegura que ahora elegirá la vida militar.

TEXTO Y FOTO: GUADALUPE SÁNCHEZ