VICTORIA FÉLIX| MILENIO
14 de febrero de 2017 / 09:49 p.m.

MONTERREY.- A un poco más de un año de la masacre en el penal del Topo Chico, en donde fallecieron 49 reos, las promesas del Gobierno de reforzar la seguridad, evitar el hacinamiento y proteger la integridad de los reclusos permanecen incumplidas, denunció la titular de la Comisión Estatal de Derechos Humanos, Sofía Velasco Becerra.

Lo anterior debido a que de junio de 2016 a enero de 2017 han recibido 32 quejas por parte de internos que, argumentan, han recibido extorsiones y se sienten desprotegidos, por lo que piden un traslado, explicó en rueda de prensa en las instalaciones de la CEDH.

"Cuando nos han solicitado apoyo por razones de seguridad y que puedan estar en el área de protección, nos han referido algunos de ellos que deben dinero.

"No han querido proporcionarnos muchos datos, ellos solamente nos piden que los cambiemos o que se les traslade a otro centro penitenciario porque está en riesgo su vida", señaló.

Esto aunado al déficit que todavía se percibe en cuanto al personal de seguridad que por ley debería de ser dos custodios por cada 10 internos; y aunque la comisionada refirió que el número de efectivos sí aumentó (no especificó cuánto), aún no es suficiente para controlar la seguridad al interior.

"Nosotros consideramos que en tanto no existan la cantidad de personas de custodios necesarios en el centro penitenciario, bueno esto evidentemente puede llegar a suceder (otra riña)", indicó.

Por otro lado, dijo, la sobrepoblación ha disminuido, ya que hace un año el Topo Chico tenía 3 mil 595 reos (3 mil 164 hombres y 431 mujeres) y en este 2017 pasó a ser de 3 mil 162 (2 mil 734 hombres y 428 mujeres).

Sin embargo, continúa el hacinamiento en áreas compartidas y no se ha realizado la separación de los internos sentenciados y aquellos que están siendo procesados, tampoco existe distinción entre las personas por el grado de riesgo.

Adicionalmente se tiene registro de al menos 39 niñas y niños menores de 3 años de edad, que nacieron y viven en el centro reclusorio sin algún tipo de atención integral para su crecimiento, más que tres internas a su cuidado y una guardería.

Como aspecto positivo, explicó Velasco Becerra, se encuentran en remodelación las canchas de fútbol y béisbol, así como los talleres de carpintería y elaboración de artesanías, espacios que promueven el desarrollo de los reos.

La salud, el alimento, además de la falta de camas, colchonetas y sábanas en las diversas áreas del centro, fueron otras deficiencias observadas por la CEDH.

"En suma, las consideraciones anteriores plantean la urgencia de incrementar los recursos públicos destinados a la inversión en el sistema penitenciario del Estado, con la finalidad de que cada uno de los derechos mencionados (...) sean debidamente atendidos y garantizados", concluyó.