MARCELA PERALES @marce_reportera
25 de octubre de 2016 / 08:53 a.m.

MONTERREY.- “Me da mucha tristeza, antes de que Dios me recogiera, este problema yo lo iba a arreglar y no iba a estar a gusto hasta que ya tuviera una barda”, estas fueron las palabras de doña Irma Vázquez Herrera, quien durante una década mantuvo un pleito con su vecina Alicia, por la construcción de una barda.

Este problema inició en la colonia Sierra Ventana en medio de dos viviendas en donde una familia quería construir una barda para dividir y la otra parte se negaba, ambas argumentaban ser propietarios de este terreno.

“Es mi propiedad y ella no me dejaba. Decía que era de ella, que las escrituras no valían.

"Eran muchos conflictos, muchos problemas, siendo mi patio, mi propiedad, yo no podía ni desmontar, ni nada”.

Se hablaban a maldiciones, se tiraban el mandado, se pusieron en contra a los demás vecinos y hasta se acusaban con la policía, quien en decenas de ocasiones acudió a los domicilios, hasta que un día Irma le pidió arreglar las cosas.

“Que ya arregláramos las cosas por nuestra familia porque nosotros mañana nos morimos y vamos a estar tres metros bajo tierra y si ellos llegan a estar en los pleitos y todo, no vamos a poder salir de la tumba a evitar que se lleguen a matar”.

Fue hasta 10 años después cuando la señora Irma y la señora Alicia pudieron resolver su problema, llegaron a un acuerdo y ahora tratan de llevar una relación cordial, y todo fue gracias a un proceso de mediación.

La Directora de Atención Ciudadana del Municipio de Monterrey, Laura Córdova Rodríguez, explicó que la técnica de mediación tiene el objetivo de resolver cualquier conflicto a través del diálogo e impide que los afectados lleguen a instancias judiciales.

“La mediación es una técnica que te permite resolver el conflicto de fondo porque es voluntaria y porque te permite que mediante el diálogo tu puedas resolver el conflicto", señaló.

"Es complicado porque todos traen una verdad y la verdad que ellos traen no es absoluta, entonces cuando ellos se van dando cuenta que lo que ellos suponían o lo que a uno le molesta puede no molestarle al otro, es cuando van cediendo al tema de la mediación”, dijo Córdova Rodríguez.

El Centro de Mediación Municipal de Monterrey atiende en promedio 250 conflictos anuales.

De estos, el 45 por ciento llegan a un acuerdo por escrito, el 35 por ciento a un acuerdo verbal, pero llegan a reincidir, y el 20 por ciento no se resuelve.

Jesús Mar, jefe de Mediación de la administración municipal, señaló que cuando las dos partes tienen la voluntad de asistir a una sesión de mediación, logran solucionarlo con la ayuda de un tercero, que es el mediador.

El mediador escucha el problema y propone soluciones sin llegar a decidir por ninguna de las dos partes.

“Una persona platica la parte de su conflicto y la otra persona también platica su postura, empiezan a conversar, a hacer un diálogo con presencia de un mediador. El mismo mediador hace un canal entre las dos personas para que lleguen a un acuerdo ellas dos, facilita más que nada la comunicación”, dijo el funcionario municipal.

Irma y Alicia forman parte de la estadística de aquellos vecinos que llegan a solucionar su problema a través de la mediación.