FRANCISCO ZÚÑIGA
29 de marzo de 2016 / 06:13 a.m.

Monterrey.- En el recibo de luz, francamente no se ve la ventaja del Horario de Verano. Pero en todo el país, y sobre todo en el planeta, es enorme y significativo, pues se deja de invertir millones de pesos en infraestructura, y se evita arrojar al medio ambiente millones de toneladas del principal contaminante que causa el efecto invernadero.

Este domingo 3 de abril los relojes se adelantarán una hora y permanecerán así hasta el último domingo de octubre, cuando regresaremos al actual horario.

Esta medida se aplica no sólo en México, sino en 82 países alrededor del mundo, y el beneficio va principalmente sobre lo que es ahorro energético en el país.

Se calcula que el 2015, el horario de verano representó el ahorro de mil 035.52 gigawatts/hora, cantidad suficiente para abastecer el consumo eléctrico de 596 mil casas habitación durante todo un año (con un consumo promedio 289 kWh al bimestre).

Esto es más que el consumo total de algunas entidades.

De acuerdo a los cálculos del Fideicomiso para el Ahorro de Energía Eléctrica, en el aspecto económico, el horario de verano ayudó a ahorrar unos 1 mil 455 millones de pesos, considerando un costo medio de la energía eléctrica de $1.4048 kilowatt hora (kWh) para los usuarios domésticos.

En materia ambiental, el ahorro generado por el Horario de Verano durante 2015 evitó la emisión de 504 mil toneladas de bióxido de carbono (principal contaminante del efecto invernadero), el equivalente a la quema de 1,319 mil barriles de petróleo crudo.

Desde 1996, México es uno de los 86 países que aplican el Horario de Verano como medida de ahorro de energía.

La medida consiste en adelantar una hora el reloj durante la parte del año en que se registra mayor insolación, con el objetivo de reducir el consumo de energía eléctrica utilizado principalmente en iluminación en el sector doméstico, equivalente a una hora de luz artificial por las noches.

Al desplazarse la demanda debido a este cambio de horario, se deja de consumir energía eléctrica, ayudando a disminuir la quema de combustibles para la generación del flujo eléctrico.