25 de julio de 2014 / 07:50 p.m.

Monterrey.- Diez años después que el corazón que le sería trasplantado aterrizó en un frenética carrera frente al hospital, María Reyna Loera pidió un deseo y se le cumplió.

Y precisamente sobre el asiento donde hace una década reposaba la hielera con el corazón de un joven donador potosino, ahí viajo de nuevo el corazón, pero ahora conectado a una saludable abuela que agradece a todos la nueva oportunidad que le concedió la vida.

El público de Telediario tuvo la oportunidad de atestiguar el vivo la anecdótica aventura de la trasplantada, de 54 años, que despegó en el helicóptero de Multimedios Televisión desde el helipuerto Santa Lucia y tuvo oportunidad de repetir aquel vuelo en una tarde canicular del 25 de julio del 2004.

En aquella ocasión, el helicóptero piloteado por el capitan Carlos de la Rosa se convertiría en el último relevo para transportar varios órganos donados por la familia de un joven de 33 años, fallecido en un accidente vial. En un jet procedente de San Luis Potosí viajaba una hielera roja con el corazon y otra en gris con el higado, riñones corneas, huesos y cartílagos.

En el polvoso terreno donde sería el estacionamiento de un centro de comercial se hizo el aterrizaje e inmediatamente surgieron varios espontaneos, entre albañiles y agentes de tránsito para escoltar el valioso cargamento hasta el hospital de cardiologia.

Diez años mas tarde, la familia de Maria Reyna Loera festejó con un pequeño pastel el importante aniversario. Y aquí surgio la oportunidad de cumplir un sueño.

En la plataforma de despegue, la trasplantada expresó su sentir... Y desde el cielo, siguió repartiendo agradecimientos.

Madre de tres hijos, abuela de tres nietos y con un amoroso marido, Maria Reyna tiene muchos motivos para vivir... Y para creer que los sueños pueden ser cumplidos.

 

FOTO: Especial

JOEL SAMPAYO