MARCELA PERALES
27 de marzo de 2017 / 08:25 a.m.

MONTERREY.- En Nuevo León la venta de taxímetros alterados y la irregularidad en las tarifas es más común de lo que parece.

Para comprobar lo primero, el equipo de Telediario acudió a un lugar, aparentemente autorizado por la Agencia Estatal del Transporte, donde supuestamente programan el aparato para cobrar de más.

La conversación del supuesto vendedor fue la siguiente:

- Me habían comentado de la venta de programas...
- Hay un chilango que viene y vende programas.

Ahí mismo se proporcionó información y hasta se advirtió de los riesgos.

- Vaya a Arturo B. de la Garza. ¿A Arturo B. de la Garza? Ahí, pero no se... ¿Y ahí que puedo conseguir? pues es un rollo porque se puede meter en problemas. La multa son cinco mil pesos por taxímetro alterado. Aparte hay otra, de que le cancelen la concesión por estar haciendo mal uso.

Por otra parte, como un usuario simulado comprobamos la irregularidad en las tarifas. El ejercicio consistió en, como un civil, abordar un mínimo de 10 taxis y observar sus taxímetros.
Se realizó en un día inhábil, sin tráfico, y en una zona sin semáforos que es la avenida Constitución, así como con una distancia de un kilómetro previamente medida"

En la tarifa diurna, el banderazo oficial es de 8 pesos con 78 centavos y por kilómetro recorrido son 5 pesos con 22 centavos, por lo que el pago debió ser de 14 pesos.

Sin embargo, de los 10 taxis, solo uno cobró lo justo, al resto se le pagaron cuotas hasta de 25 pesos.

Jorge Longoria, Director de la Agencia Estatal del Transporte, aceptó que la irregularidad en los taxímetros de Nuevo León, es un problema que ha existido desde siempre, a pesar de los esfuerzos por parte de las autoridades.

El funcionario señaló además, que nadie aceptaría un incremento oficial en la tarifa, por lo que es más fácil que el usuario muestre comprensión y termine por pagar ese extra o cuota que los taxistas cobran, e incluso, pide verlo como una propina.

“Desde siempre, es una mala costumbre, un mal arraigo, en el sentido que el taxista se siente presionado u obligado o lo que usted quiera, o condicionado a tener que recaudar más recursos de lo que marca el taxímetro”

“No estoy diciendo que sea parejo pero que sea comprensiva la gente, si el taxímetro le marco 18 pesos, y le dice bueno, son 25, pues que lo vea como propina caramba, porque tenemos que ser tan quisquillosos para este tipo de cosas y en otras cosas gastamos el dispendio total. Si hoy nos atreviéramos en un supuesto caso, si hoy el banderazo parejo para todo mundo, esto es prácticamente que nos satanicen"

Según archivos periodísticos ocho de cada 10 vehículos de alquiler tienen el taxímetro alterado.