15 de abril de 2014 / 11:32 p.m.

Monterrey.- Un niño estudioso con ganas de superación y sobresalir de los demás, así era el pequeño Ángel Isaí González García, quien apenas contaba con 13 años de edad y un montón de ilusiones por ser alguien en la vida.

Presuntamente por la mala actuación de los elementos de la Policía de Proximidad, conocida como Proxpol, ocasionó que terminara muerto cuando intentaban detener a tres presuntos asaltantes a bordo de un camión urbano en Guadalupe.

Ángel cursaba apenas el segundo año de la secundaria 36 Escudo de Nuevo León, ubicada frente al Mercado de Abastos de Guadalupe y donde tenía excelentes calificaciones, pues una de sus pasiones era estudiar y la otra navegar las redes sociales.

El pasado sábado, como todos los fines de semana, salía de su casa para visitar familiares, en ocasiones a su abuela Raquel en la colonia La Campana, y otras a su Tía en la colonia Los Fresnos, en Apodaca, motivo por el cual a los familiares no les pareció extraña su ausencia.

Fue el pasado lunes cuando el pequeño no llegó, por lo que acudieron a presentar la denuncia ante las autoridades del municipio de Guadalupe y comenzó la búsqueda; sin embargo, la triste noticia llegó y es que su cuerpo estaba en una fría plancha del Servicio Médico fFrense.

"Él me decía abuelita ya mero salgo y ya me deben algunos regalos porque voy muy bien, llevo muy buenas calificaciones en la escuela, porque quiero seguir estudiando para ser alguien, así me decía, él era muy apegado a mí, siempre que tenía tiempo iba a visitarme y se pasaba allá unos días conmigo, todavía no entendemos lo que pasó", dijo con lágrimas en los ojos Doña Raquel al recordar a su nieto.

La humilde vivienda se encuentra en la parte alta del cerro La Silla, sobre la calle Las Lajitas en el 310 de la colonia Almaguer, lugar donde habitaba el pequeño con sus padres Verónica y Manuel, ella empleada del municipio y el operador de una retroexcavadora.

Hasta la tarde de este martes, ninguna de las autoridades municipales se había acercado a la familia para brindarle apoyo aunque fuera moral, por lo que ahora están en la incertidumbre de qué es lo que va a pasar, cómo le van a hacer para darle cristiana sepultura al pequeño, pues no cuenta con recursos económicos.

La mañana de este martes, un grupo de amigas comenzaron a pedir ayuda casa por casa en la colonia, organizando un boteo con la imagen del niño a quien recordaron con cariño, pues era compañero y amigo de juegos, de bailes y de alegrías.

"Lo vamos a extrañar mucho porque lo queríamos como a un hermano todas, era muy bueno y era el que nos juntaba a todas y todos para hacer un baile y que todos la pasáramos bien, por eso lo queremos mucho y no lo vamos a poder olvidar", dijo su amiga Xiomara.

Luego, las niñas colocaron un moño blanco en la puerta de su casa en señal de luto, así como algunas cartulinas con mensajes para el pequeño Ángel, además de pedir justicia a las autoridades y que la muerte del niño no quede impune.

Alberto Vásquez