ADA RODRÍGUEZ
4 de octubre de 2015 / 10:17 a.m.

Monterrey.- ¡Rapido, rapido! menciona con voz fuerte el maestro de danza Fermín Ramírez López quien entra apresurado a los camerinos instalados a las afueras del Museo de Historia Mexicana.

Ahí, un total de 40 chicos terminan de vestirse con los trajes típicos de Oaxaca. Los hombres se colocan los pantalones y camisas confeccionados con manta, mientras que las mujeres unas a otras se ayudan a amarrarse las faldas, maquillarse y a trenzarse el cabello.

Entre este grupo de bailarines se encuentra Carolina Aguirre, una de las 18 chicas que participan en la representación de la Guelaguetza, en Monterrey. Ella tiene 15 años, los mismos que Fermín lleva como maestro del maestro del Ballet Folklórico de Oaxaca.

Caro, como le dicen sus compañeros, lleva desde los 10 años dentro del Ballet, tiempo en él que ha aprendido a perfeccionar su técnica a la hora de trenzarse el pelo aunque reconoce que todo es gracias a su profesor Fermín, quien le enseñó a peinarse para salir a escena.

Para hacerse las trenzas, Caro explica que es necesario listones de un color que haga juego con el del vestuario. En esta ocasión ella usará el vestuario de Pinotepa en tono coral y por ello eligió los tonos rosa y blanco en sus listones. Caro divide en dos partes su pelo, se hace dos chongos y comienza a trenzarlos al mismo tiempo que va cubriéndolos con los listones de dos metros de largo y 10 centímetros de ancho.

GUELAGUETZA
El listón debe medir dos metros de largo por 10 centímetros de ancho. | ADA RODRÍGUEZ

Una vez que las trenzas han quedado listas inicia a maquillarse, procura hacerlo rápido, se enchina las pestañas con gran velocidad y las recubre con rimel que incrementa su volumen en cuestión de segundos. Se pone rubor y color en los labios mientras no deja de verse al espejo para verificar que todo esté perfecto.

“Es un evento muy grande, muy organizado, es como la tensión de querer sorprender al público y que les guste para poder ser invitados nuevamente el próximo año, ¡mira, se me pone la piel chinita!”, comenta Caro.

Para su presentación en el Festival Santa Lucía 2015, el equipo ensayó tres horas diarias, pero el profe Fermín, menciona que el verdadero secreto para él éxito de cualquier presentación es hacerla con el corazón.

GUELAGUETZA
El maquillaje debe de ir acorde al vestuario utilizado. | ADA RODRÍGUEZ

“Todos los oaxaqueños amamos la música, la danza, creo que nacimos bailando. Como ballet, dedicamos tres horas diarias de lunes a viernes.Tal vez lo que tienen nuestros bailes, nuestros jarabes es que tienen mucha intención. Tienes que bailar con el corazón, es importante entender esa parte porque la danza de Oaxaca tiene ese sentimiento”.

La emoción aumenta cuando los bailarines escuchan la tercera llamada seguida del bullicio de cientos de personas que se han dado cita en la explanada del Paseo Santa Lucía. Aunque esta no es la primera vez que el Ballet sale a la tarima, Fermín asegura que el nerviosismo siempre existe.

GUELAGUETZA
La emoción aumenta en la tercera llamada. | ADA RODRÍGUEZ

Al terminar el baile de cada región, el grupo de bailarines desciende del escenario, entra a los camerinos y se cambia el vestuario, en tiempo récord de cinco minutos, una vez listos regresan a seguir con su representación, la cual termina con la danza de la Pluma.

Fermín resalta que la principal virtud de su grupo de danza es la unidad, la solidaridad que existe entre este grupo de jóvenes quienes tienen un sólo objetivo: mantener las tradiciones de Oaxaca y llevarlas a todo México.