VÍCTOR MARTÍNEZ 
18 de julio de 2017 / 09:23 a.m.

MONTERREY.- Japón no solo es un país famoso por su cultura milenaria o sus adelantos tecnológicos.

Hay algo más que lo mantiene a la vanguardia y lo convierte en un ejemplo para el mundo; su movilidad.

Su capital Tokio es la principal prueba.

Son 34 millones de habitantes en su área metropolitana.

Aunado al orden que caracteriza al andar de los habitantes de Tokio, su transporte marca la pauta y permite que 22 millones de pasajeros utilicen diariamente sus 136 líneas de tren, y en general otros millones más puedan seguir su vida sin trastornos.

                             Siempre a tiempo.

En 1927 fue inaugurado el metro de Tokio que a diario mueve a 8 millones de pasajeros.

Está compuesto por 13 líneas que cubren en total 286 kilómetros.
Sus principales líneas Ginza, Tosai, Chiyoda, permiten moverse con facilidad, incluso con la opción de un pase de viajes ilimitados.

A la par del metro se encuentra la más avanzada línea de trenes encabezada por el célebre Shinkansen.

Esta red ferroviaria que desde 1964 y en medio siglo ha crecido al punto de conectar la mayor parte de las ciudades japonesas.

Imponente y moderno con cada uno de sus 16 vagones de 25 metros de largo, Shinkansen, supera en su mayoría los 320 kilómetros por hora. 

Abordar este tren rápido es toda una experiencia y permite trazar rutas a ciudades legendarias. 

En 2019 la compañía japonesa JR comenzará en periodo de prueba el nuevo modelo de este tren bala bautizado como Alfa-X que será el más rápido; alcanzará los 360 kilómetros por hora.

También está cerca el tren de levitación magnética, el Chuo Shinkansen, que podría viajar a 500 kilómetros por hora, aunque para esto habrá que esperar hasta 2027.

Pero la gran movilidad de Tokio no para ahí.

Caminar por sus calles y avenidas permite darse cuenta del uso habitual de la bicicleta; cuando la distancia es muy corta para tomar un tren, o muy larga para ir caminando, este medio de transporte toma trascendencia.

Así lo evidencian los carriles especiales para las bicicletas, los señalamientos y sobre todo los estacionamientos especiales, donde permanecen y nadie, realmente nadie las mueve y mucho menos se las lleva.

Y el abanico de opciones para esta movilidad cercana a lo perfecto, lo completan los taxis, con la atencion y profesionalismo a la altura de lo que es Tokio, una gran ciudad y sin duda, un ejemplo a seguir en movilidad y orden.

En Tokio Japón.

Jorge Fragoso y Victor Martinez, enviados especiales.


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