20 de junio de 2014 / 01:55 a.m.

Monterrey.-Uno de los trabajadores fallecidos con otros dos compañeros cuando les cayeron encima toneladas de tierra, había tenido un presentimiento, el cual externó con su esposa.

Morir en un derrumbe fue el presentimiento de uno de los trabajadores de la construcción donde falleció junto con otros dos compañeros cuando les cayeron encima toneladas de tierra que los dejaron sepultados.

Un cuarto joven logró salvar su vida de milagro, pues alcanzó a salir del lugar a tiempo.

Y es que era poco después del medio día cuando cerca de un centenar de trabajadores se encontraban laborando cuando se vino a bajo un talud de tierra de varias toneladas, donde se encontraban cuatro de los empleados realizando sus trabajos, pero solo uno alcanzó a salir.

La construcción se ubica en la avenida Gomez Morín y Privada San Juan en el complejo habitaciónal Coorporativo Santo Domingo en el municipio de San Pedro, lugar donde hace ya unos meses se registró un accidente de consecuencias fatales, pues un trabajador perdió la vida en aquella ocasión.

Elementos de la Cruz Roja mexicana, de Bomberos Nuevo León y de Protección Civil del Estado arribaron al sitio del accidente; sin embargo, los titulares del 911 de San Pedro fueron los últimos en llegar a la escena pese a que ya varias de sus unidades habían llegado al sitio del accidente.

Apoyados con un trascabo, los rescatistas comenzaron las labores de busqueda de los cuerpos de quienes fueron identificados como Jose Zamarripa Jimenez, de 32 años de edad, y los primos Mario y Jaime Quiahua que terminaron sepultados, búsqueda que se prolongó por más de cuatro horas.

Elementos de la Policía Ministerial y de Servicios Periciales fueron enviados al sitio del siniestro para iniciar con las investigaciones del caso así como de las condiciones en las que se encontraban laborando.

Ahora los familiares piden justicia y que los responsables de la construcción se hagan cargo de los gastos, pues no cuentan con los recursos suficientes y, al menos cuatro niños quedan en la orfandad, los hijos de José Zamarripa.

La esposa, quien se encuentra embarazada, ahora no sabe qué hará, pues Zamarripa era el único sostén de la casa y los niños están próximos a entrar a la escuela.

FOTO: Jesús Rocha

ALBERTO VÁSQUEZ