FOTO Y TEXTO: AGUSTÍN MARTÍNEZ
5 de diciembre de 2014 / 01:36 p.m.

Santiago.- El accidente en el que murió un joven de 17 años en la Carretera Nacional, no es la primer tragedia que ha vivido la familia Vignau, pues en diciembre de 2009 murió el hermano mayor de Diego y Marcelo: Antonio.

El joven, quien se desempeñaba en una notaría, tenía 22 años y se estrelló en su vehículo compacto sobre la misma carretera, pero a la altura de La Estanzuela.

En la tragedia del pasado martes, murió también el chofer de la familia, Mateo Velázquez García, quien fue sepultado en Santiago, Nuevo León, la tarde de este jueves.

Fueron pocas las personas que acudieron al sepelio de Mateo, pues el hombre de 35 años contaba con escasos familiares en la localidad.

Velázquez García murió en el hospital Muguerza Sur, momentos después del estrellamiento en el que murió el hijo de su patrón, Diego Andrés Vignau Mendoza.

El trabajador era de toda la confianza de la familia y se dedicaba a trasladar a los dos jóvenes, Diego y su hermano Marcelo Alejandro, de 17 años.

LOS HECHOS

La noche del martes, el mayor de los dos hermanos le pidió a Mateo las llaves del auto Infiniti modelo 2011, que su padre acababa de adquirir hacía apenas una semana.

Aparentemente quería probar su desarrollo y velocidad en la carretera, pese a que el pavimento estaba mojado a causa de una ligera llovizna.

Los tres jóvenes regresaban de un domicilio ubicado en el sector de El Barro, donde los hermanos Vignau habían visitado a unos compañeros de clases.

Se disponían a llegar a El Yerbaniz, y el joven de 17 años no midió el peligro, cuando estaban a prácticamente unos metros de llegar a su destino.

Regresaban por la Carretera Nacional hacia el sur, y retornaron a la altura del puente de El Barrial. Marcelo perdió el control del volante al pasar por una curva que se encuentra en este sector.

Luego de la tragedia, sólo quedaron dos cruces en medio de la carretera, colocadas por mismos dolientes para recordar el sitio exacto donde dejaron su vida.

Mateo dejó en la orfandad a dos niñas, de 11 años y de 1 año y 6 meses, quienes ya lo extrañan, al igual que su esposa.

Los restos de Diego fueron cremados la noche del miércoles en una funeraria de la colonia Los Sauces, en el municipio de San Pedro.

Familiares de Mateo comentaron que él tenía nueve años sirviendo a esa familia, luego de que su padre realizara el mismo trabajo durante muchos años, hasta su fallecimiento.